Mostrando entradas con la etiqueta Danilo Zárate Pacheco. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Danilo Zárate Pacheco. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de noviembre de 2013

Danilo Zárate Pacheco




Mi enferma obsesión por tutearte.

Si te vas
no me digas dónde

no me digas dónde
ni cuándo
ni por qué

No me digas adiós
solo vete

No te lleves nada de mí contigo
sino te buscaré
sabes que puedo olerme.
No me temas

¡No me temas!

No bajes la mirada,
perdóname.

No dejes huellas
no dejes nada significativo
nada que pueda atraerme
ni siquiera el papel del Sugus
ese que te regalé la primera vez,
sé que aún lo conservas
está en tu monedero violeta.

Sé que hay música que compartimos
y que vamos a olvidar

No habrá distancia más que la noche
o las diez pieles
o las ochenta uñas clavadas en mi espalda
(el pulgar nunca se clava)

No quiero que me recuerdes
ya que me atraerás a ti
sé que a veces el abecedario puede ser escueto
quizás esté utilizando mucho la negativa
es que no puedo parar con la obsesión

Solo te pido
deja el ovalo de tu cabeza
en la almohada cubierto por sal
que no quede ninguna huella
te pido que borres las fotos,
la remembranza,

las palabras
que borres mi nombre de tu cabeza

Si te vas a quedar
sobreviví,

sobrevíveme.

martes, 29 de octubre de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Suspicacia

Si
todo
existiera
por el mero hecho
de hacernos valer como vivos
Si
todas
las palabras
que alguna vez emití
cultivasen más que un canto
quizás podría materializar mi clamor
en algo que justifique las horas que dedico a mis sueños. 

Aunque fuese más que palabrería para los idiotas
me gusta jugar con la retórica que promulgo
mientras algunos dudan lo que quieren
y la duda es lo más satisfactorio
para no dejarse estar
mientras aún
existe el
no 

y
dibujamos
formas ridículas
para sobrevivir divertidos
ante una amarga verdad, que nos atormenta,
de no despertar cuando queramos seguir resistiendo,
resistir de la forma más severa y existencial
dejándose atrapar por la esencia
que nos convierte en materia
confabulando sueños
diagramando vida
austera o no
vida

miércoles, 16 de octubre de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Sudeste

No sé si alguna vez
de mi boca
podrá salir frase hermosa,
o mis pensamientos
sean la propia empresa
de un sinfín de sentires.

Quizás sea yo la espalda al río,
siempre está de lado
donde el sol da sombra
Buenos Aires tira sus desperdicios
tiñendo un horizonte marrón
donde barcos convergen
líneas sobre el agua
que ahogan mares recuerdos.

El corazón una burbuja estéril
bombea lágrimas argentum

La risa gris europea te enmanta diosa
y baña en sangre verde oscura
mientras se apodera de tu inocencia aborigen
de madres que paren gritos
en tierra fértil sucumbida de asfalto

Yo no sé cuán oscuro quedó tu pasado
cubierto en verdades ajenas
impuestas por un lenguaje risueño
llenando de zetas un aire agónico, galopante,
que trae el sentimiento de sudeste
demostrando su bravura

Si te besara, gris y lejana,
cuando el sol ya no te ilumina,
dejaría de sentir esa bruma
y te perdería para siempre.
Ahí radica tu belleza,
donde la lujuria te envuelve
y el deseo se hace eterno.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Elefante

No sé si puedo arriesgarme
mientras más fichas mueva
el poder iconoclasta se expandirá
dejando detrás peones caídos

Si por razón fuera
que todo haya perecido
sería lo correcto
pero la otredad está frente a mí.

Más de un puñado de sueños
los bolsillos cargados de monedas
todo lo que se mueve
a la vera de los deseos estropeados
incauto resuena mientras marcha raudo
en tanto su paso recorre cuadros blancos y negros

Atrás la irrelevancia del camino andado
el surco hondo del calor lejano
un cuerda guarda el recorrido
allá queda lo que fuimos.

martes, 24 de septiembre de 2013

Danilo Zárate Pacheco

En tu lengua. En tu palabra

Perdoname si alguna vez fui insolenteme
parece que es momento de decirte
muero por despertar en tu boca

es que me encanta

No sé si será el encanto de tu pie
ly sabor de tu saliva
o la patología que me acecha
lo que me lleva a querer poseerla

Quizás caiga en un absurdo
pero no dejo de mirarla
es que tus labios
carnosos
emanan un aire demencial
cuando se abren
y se mueven
ya ni siquiera puedo pensarlos como piel
en ellos residen todos los besos que deseo

Detrás se expanden un sinfín de dientes
[entre las encías rosadas estallan mis pretensiones]
anhelo arranques mi carne y mastiques mi alma
dibujando el algoritmo de tu mandíbula

Al final está lo más inspirador: tu lengua
que le da sabor a tu gusto

en tu lengua
anidantodas las palabras
que
quiero escuchar,
oír conceptos
que deglutiste
que soñaron en tu vientre
que ahogaron sentires.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Danilo Zárate Pacheco


A quien corresponda

Hablo de las sutilezas de la vida

usted no puede equivocarse tanto
cuando haya encontrado lo que no está en usted
buscará sobre lo que otros no tienen
y será devastador darse cuenta que ya no existe
que las modificaciones del alma lo desamparan
que lo que creímos alguna vez eran dioses muertos
que lo que nos revivió son puras supersticiones
que lo que a usted lo hace inmortal es su relato desalentador.

Creó un mundo de irracionalidades para concebir amores
para poder lucrar a costa de un sentimiento
para poder conjurar las más bellas palabras de amor
para poder sentirse bendecido por la sociedad inhumana
ni fuera el caso de levitar en un sinfín de pensamientos
lo ecuánime de la soledad.

[Se ríe al leer esto mientras la lengua juega entre sus dientes]

Quiere destruir el universo donde habita
nada lo contagia y hace que su saliva caiga
es un paria dentro de un mundo deteriorado
busca llenarse de riquezas materiales
para que su tumba esté recubierta con la mejor tierra
que sus descendientes tengan una figura que seguir
y no es nada más que eso, un paria de lengua bífida
camuflado ente los transeúntes, con el negro como bandera
con la ira como nombre.

Quisiera explicarle, yo suelo ser como usted
no sea obstinado en tratar de compararse
pero debo aclararle que mis momentos de oscuridad pasan

No lo tuteo porque no lo respeto, ni a usted ni a sus súbditos.
No crea que soy un irrespetuoso. Usted no lo merece.

Le ruego ante todo mátese, o sea feliz.
No vale una vida acaudalada sin dicha.
Le ruego sea feliz o mátese dignamente...

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Danilo Zárate Pacheco

Voy a dejar de escribir, hijos de puta.

Voy a dejar de escribir,
voy a dejar de escribir porque nadie lo merece
voy a dejar de escribir al aire, sin sentido.
Voy a dejar de escribir y emular la vida
voy a dejar de escribir sobre sueños y deseos
voy a dejar de escribir las pesadillas del hombre
voy a dejar de escribir para salvarme
voy a dejar de escribir oraciones naif
voy a dejar de escribir como otro autor
voy a dejar de escribir una vida absurda
voy a dejar de escribir dolor y risas
voy a dejar de escribir lluvias internas
voy a dejar de escribir agonías de verano
voy a dejar de escribir para ser artista
voy a dejar de escribir para enamorarme
voy a dejar de escribir y expulsarme
voy a dejar de escribir para no ser víctima
voy a dejar de escribir así no asesino
voy a dejar de escribir mundos fantásticos
voy a dejar de escribir enamoramientos
voy a dejar de escribir personajes reales
voy a dejar de escribir así vivo
voy a dejar de escribir errores y culpas
voy a dejar de escribir saltos cuánticos
voy a dejar de escribir vuelos rasos
voy a dejar de escribir para escupir palabras
voy a dejar de escribir en soledad

La realidad está en el otro.

martes, 16 de julio de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Cuando todo lo que me acostumbra tiende a perderse

En mi interior huele a pólvora
el mundo arde a mi alrededor
detrás, todo lo olvidado
en los rincones más inhóspitos está tu saludo
los horizontes que se hacen fuego
mi voz sangrando hasta callar.

Todo lo que estalla es poesía
todo lo que perece es la vida
todo merece la muerte.

Detrás de las sensaciones está todo
ahí el universo confabula
y las telarañas del tiempo tejen el deterioro
surcos que figuran en la tierra
el agua se evapora del cuerpo.

Las calles solitarias convertidas en gris
una foto tenue entre los árboles
una mano que cae sin vida
golpeando contra el forro del sillón.

La soledad es la más austera de las agonías
se desdibuja el brillo de las pupilas
lo mundano queda a trasluz.
El día se escapa antes de ser asesinado

Días ciegos venideros
días asesinos, días opacos,
días arena, días días días...

viernes, 12 de julio de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Las moscas

Caronte extiende su mano
la moneda tiembla en mis dedos
la plata se arranca de mi garra

¡Oh! ¡Cómo dejaría el óbolo y el Estigia atrás!

Correr río abajo, buscar tu figura
hasta convertirme en el fantasma que te persiga
y te lleve hacia la muerte

Detrás de mí estallan todas las bombas del mundo

Caronte reclama
o me condenará a vagar eternamente
mis contradicciones se presentan otra vez
¿Qué hace que las personas amen?

Lo irremediable de la muerte
lo incuestionable de la muerte
lo inexpresable de la muerte

Un día de verano
quisiera enredarme en tus cabellos
mientras las moscas rondan, molestando.
Mirarte a los ojos,
decirte que seré tuyo eternamente
acariciar tus dedos largos,
besarte hasta decir te amo
juntar mis sueños y los tuyos.

Caronte extiende por última vez su mano
mostrando la barca con la otra,
detrás mío los recuerdos.
Los recuerdos que le hacen el amor a las palabras
los recuerdos que se enferman en mi boca
los recuerdos que son años deteriorados.

Tu boca -donde nadé y confabulé sueños-
se hace lejana, obtusa. Hasta efímera
tu imagen es una estatua de arena,
tu figura de agua.

La paga está en la mano de Caronte,
las lunas se hacen lágrimas
y la noche es de pólvora.