a las corazonadas
ya no puedo echarles agua
ahogar magia
sepultar a nado
lágrimas de lágrimas...
a las corazonadas
ya no puedo silenciarlas
poner una o dos manos
en la sangre de sangre
morir de a poco
en cada silencio de futuro
sin respirar con todas las almas...
a las corazonadas
les hago una casita con un perro
y un pino
la mejor de las ventanas
....
una puerta invisible
donde puedan entrar todas las hadas
amigos verídicos
lo que vendrá
volando por los aires de la palabra (...)




