Letras Libres es un programa radial cultural independiente sentipensante en el cual buscamos abrir el espacio a la imaginación y la reflexión.
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viernes, 2 de mayo de 2014
Modesto Iván Zepeda Jr
INMINENTE
Sigo el aullido del mármol candente de la noche, la estela de fuego que deja tras el sonido, ese sonido que invade mis sentidos, que altera mis nervios acelerando mis latidos.
Escucho la nobleza del silencio, la carcajada sin dientes de la nada, el galope de un caballo que se evapora en las venas de la madrugada.
Veo el humo de los sueños incinerados, y vestida de luto la esperanza que se pasea sonámbula por los tejados viejos y acabados, por las aceras de los anhelos fracasados.
Insomne y estático me mantengo, mis ojos pesados no se cierran, la desesperación y la angustia mi ventana golpean, y sus lenguas murmuran una crisis, escupen una sarta que anuncia la llegada inminente del Apocalipsis.
martes, 25 de marzo de 2014
Modesto Iván Zepeda Jr
Vamos todos de las manos a hacer un silencio...respiremos suavemente, inhalemos exhalemos. Vamos a dejar dormir a los poetas clásicos, a los Hernández, a los Neruda, a los Whitman, a dejarlos descansar, a que tengan un poco de paz. Tomémonos de las manos y hagamos ruido, gritemos, este es nuestro tiempo, tiempo de poetas nuevos, de estilos diferentes, es nuestro momento, se puede, tenemos la tecnología y el talento. Vamos poetas tenemos que hacer historia, debemos hacer sangrar el tiempo, que llore el cielo ante tanto ingenio y sentimiento, ¿por que no? Que esta sea nuestro parnaso! Nuestro parnaso del cara de libro, del siglo XXI, los versos ahí están, las ganas ahí van, el talento brota a flor del amor. Es el momento de escribir en la historia, de escribir con letras de oro en el firmamento poético. Se ocupan cambios, y este es el momento para hacerlo...para atreverse, los invito a que se atrevan, este planeta ocupa, necesita de poetas nuevos, de unión, de poesía, poesía que cada uno de ustedes puede y debe brindar.
lunes, 17 de marzo de 2014
El Fruto Deseado
El Fruto Deseado
Ante la infelicidad bebida
durante años aquel poeta solitario que le escribía a la melancolía vestida de blanca soledad, encontró un refugio donde su tristeza no tenía cavidad. En unos brazos sinceros y entregados, probo ese amor tan anhelado, ese idilio en tantos versos buscado. Los labios de una mujer casi sirena borraron todo aquel sufrimiento que durante mucho tiempo lo opaco, brindándole sin pedirle nada a cambio caricias y amor, y un pecho donde el pudiera su llanto frenar. El entorno del poeta en aquel edén de corales cambio, sonrisas, pasión y café, fueron la solución, a una angustia de soledad que crecía en expansión. En aquel refugio azulado el poeta encontró el fruto deseado, un fruto que en cada verso que el enamorado escritor le brindaba a su musa, se hacía más dulce, infinito, eterno. Para aquel poeta y su bella sirena la poesía dejo de ser aquellos versos y sonetos, convirtiéndose en caricias y besos, de un amor para siempre...perpetuo.
Modesto Iván Zepeda Jr
(Toda obra de Modesto Iván Zepeda Jr © 2014 conserva sus derechos reservados)
martes, 28 de enero de 2014
Modesto Iván Zepeda Jr
Entre Pasado y Futuro
Eres mi futuro y yo tu pasado buscando por besar los labios de
nuestros presentes
Vives en el sur de mis días y yo en el norte de los tuyos
Cuando almuerzas en mi futuro yo apenas despierto en tu pasado
Cuando sales al colegio o a trabajar en mi futuro yo estoy almorzando en
tu pasado
Tus besos y tu amor son mi futuro, y mi amor y mis besos son tu pasado,
viajando entre la equidistancia, entre las fronteras y valles,
Entre lagos y mares para
encontramos en un presente entre el pasado y el futuro de nuestros
horarios
viernes, 3 de enero de 2014
Modesto Iván Zepeda Jr
Rosaleda
Eres fuego en el
que me quiero
quemar sin quejarme,
en el que deseo
chamuscar hasta
la última gota
de mi desquiciada
impudicia por ti.
Navegare en la lava
de tu espalda,
y disfrutare
a conciencia
del fruto de
tu universo,
de esa hermosa
flor que nace
en el vergel de
tu enigmático cuerpo
de sirena.
Recorreré las escamas
de tus caderas,
y explorare con
infinita curiosidad
el laberinto
de la sombra
de tu rosaleda.
Modesto Iván Zepeda Jr
Frío
Tengo frío, mucho frío, un frío que quema, un frío que cala hasta mi alma. Padezco de un frío de soledad, de tristeza, por la pobreza en que vivo sin tener un amor. Cada día que pasa me congeló un poco más, tengo frío de sonrisas, de caricias, siento frío de ausencia, de aislamiento. Siento el viento helado recorrer ensañadamente mi ser, pero se que tarde o temprano un calor hará este frío fenecer.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Sobredosis
Me siento como en medio de una muchedumbre que clama muerte, que se muerden las uñas por mirar mi sangre desparramada en esta tierra que ya no es sagrada, que esta llena de lágrimas y sudores de millones de humanos que lo dieron todo sin recibir nada y al final de cuentas, si al final de cuentas no dieron nada. Floto como alma en pena de un astado en una plaza de toros, donde yo soy la bestia que tiene que morir, y miles de toros aplauden para que yo reciba la estocada mortal y deje de existir. Camino entre lenguas de crónicas agonías, entre aspavientos de lamentos que jamás serán escuchados, donde ni la gente que habita los cementerios descansa perpetuamente. O Sodoma y Gomorra ahora entiendo el mal a flor de piel, si Noé construyo un arca para salvarse, que ocupo edificar para escaparme de este veneno tan vil y cruel?. Imploro perdón a todo aquel que mal le causé, en especial a mi madre donde quiera que este, hace tanto que se fue para nunca volver, como lo haré yo esta tarde donde no para de llover, donde sin yo querer ya me toca fenecer, por esta sobredosis que me aparto de amar, de querer, y que desde hace tiempo se apoderó de mi ser.
martes, 29 de octubre de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Ruta al Amor
¿Cómo puedo encontrar el amor? ¿Cómo llego a el?
Mira, veté por toda la avenida del dolor, síguela hasta que pases la desilusión y das vuelta a la derecha en la calle de la angustia, le das por tres mentiras y una izquierda en el bulevar de la decepción y la tristeza.
Te sigues por tres caídas y dos golpes al corazón, y giras a la derecha en la avenida de la soledad y el por que de las cosas, y sigues sin parar hasta llegar a la calle de la tranquilidad y la calma.
Sigues por dos sonrisas y llegarás a la calle donde todo es posible y giras a la derecha, entre alegrías, caricias y mucho aprendizaje con toques de experiencia, llegarás al paseo del amor, entre pétalos, confeti, serpentinas y una flor, no existe forma de que te extravíes si sigues mis direcciones al pie de la letra, buena suerte.
martes, 24 de septiembre de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Nos Besamos
Te beso, me besas, nos besamos. Tu lengua, mi lengua y tus labios amagando los míos, enjugando mi boca con tu dulce saliva. Te toco, me tocas y nos tocamos, nos acariciamos de cien maneras y en varias partes del mundo de nuestras sudadas pieles. Jadeas, jadeo y jadeamos, nos entregamos rápido, muy rápido, sin disimulo, si no con determinación y hacia un punto común final. Me adentro, me muerdes y nos hacemos uno sólo, tu cavidad musculosa cubierta con sus paredes de aguas tibias me lleva de la mano al paraíso de tu anatomía, me atrapa en el cenote subterráneo de tu ser. Te amo, me amas y nos amamos, más allá de la razón, detrás de la luna y enseguida del sol...allá donde nacen los sueños y las fantasías, donde serás perpetua,
Donde seré perpetuo, donde seremos eternos.
Modesto Iván Zepeda Jr
Promesas De Humo
Todavía recuerdo el día que te fuiste, hasta la hora tengo grabada. Te fuiste sin yo saber por que, sin yo poder comprender. Te marchaste dejando atrás promesas de humo, dejando nuestras lagrimas y dolor, promesas que tal vez pretendías cumplir, más nunca lo hiciste. Te alejaste y no sólo eso, si no que te llevaste nuestra tranquilidad de niños. Prometiste llamar por teléfono todos los días más nunca lo hiciste. Nos aseguraste que nos visitarías seguido, más nunca nos visitaste. Te apartaste dejando atrás la responsabilidad de mi hermano menor, la enmienda de ser fuerte para el, de no doblegar mi espíritu de niño por el, padre mío. Te fuiste y al tiempo encontraste remplazo para nosotros, nueva descendencia, pero nosotros nunca te pudimos reemplazar, muchos menos olvidar.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Anida
Anida tu amor en mis manos, en sus cálidas palmas, habita en ellas corazón, no vueles más y convierte mis extremidades en tu lecho, con pedacitos de ramas secas. Cuando todo te amenace refugiate en mi, en mi pecho, es su tibio palpitar, no busques más mi amor que aquí estoy yo, y desde la atalaya de mi alma yo velare tus ilusiones. No dejes que tus sueños rotos rasguen tu carne, permíteme cubrirte con la miel de mi amor las heridas de tu tersa piel, y tu lastimado corazón. Tu nombre y mi nombre lucen muy bien de la mano, y tus labios y mis labios no han dejado de mirarse, de humectar de saliva sus ganas. Ven mujer del vuelo fragmentado, hagamos de este amor algo simple, sencillo, algo así como tomar...Como tomar un vaso con agua, como regar la calle por las mañanas, algo tan sencillo como tu desnudez.
martes, 3 de septiembre de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Cementerio de Recuerdos
Si te vas, si me dejas sin tu amor yo soy nada, soy como una rosa sin pétalos, como un ave sin sus alas, como un beso sin lenguas, como una casa inhabitada, como una noche sin amantes, como una espera sin llegada. Sin tu amor me vuelvo gris, tenue, me óxido, me escondo debajo de la cama, me arrincono, me aparto de todo y de todos, me pierdo entre paredes y puertas de madera, madera hueca, apolillada como mi alma, como mis manos, como mi corazón. Te alejas, te marchas, y no sólo te llevas tus cosas y tus recuerdos si es que los llevas! Te llevas mi dicha, mi calma, mi alegría, mi orgullo, te llevas lo mejor de mi, dejándome en un cementerio de recuerdos, en una miseria de dolor, de inseguridad, de fantasmas de tus besos, de tus caricias y de esa forma tan tuya de hacer el amor. Ay que dolor por Dios! Como me quema, como me desgarra tu cruel indiferencia, como me revolotea tu "Perdóname es que soy débil" No, no, no se vale, como es posible? No puede ser! Ayer amantes, inseparables, y ahora desconocidos, fríos, entre un mar de indiferencia que nace de ti, de tu olvido. Qué hice mal? Dónde te falle? Que fuerte es verte alejar sin poder hacer nada, sin poder detenerte, que angustia es escuchar tus pasos perderse tras de ti a la vuelta de la esquina, que sentimiento me causa el saber que ya no caminare de tu mano palmó a palmo, que tu miel ya no será mía, que todo eso se va...Se va con tu despiadada partida, y tu muda, tu invisible despedida.
miércoles, 28 de agosto de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
En Resumidas Cuentas
Tu no me quieres mujer, pero sabes, yo, yo si te quiero, te quiero a la buena, bonito, quedito, sin hacer ruido, calladito, de puntitas, te quiero desde la punta de tus pies hasta la punta del más alto de tus teñidos cabellos rojos. Tu no me quieres princesa, yo lo se, y esta bien, pero yo, yo te amo, y como no amar tu belleza pura que posees! Como no amar tu bélico andar y tu hermoso cantonear, que ganas de dibujar mi amor en tu acorazado corazón. Tu no me quieres nada, más sin embargo y con mucho gusto yo te quiero toda, si absolutamente toda, sucia o limpia, sudada o sin sudar, con aliento fétido o aliento de rosas, con frescura y sin frescura, despeinada o muy bien peinada, maquillada o sin maquillar, chancluda o en zapatillas, quiero a la flor de tu cuerpo y a su perfume natural, ese que con el calor se acentúa más. Desafortunadamente tu no me quieres ni tantito, nada, pero el amor que siento es más que suficiente, alcanza pa los dos, seré paciente, y esperare en silencio. Tal vez no me llegues amar, pero al final el intento será más que celestial, por que habrá valido la alegría la ilusión, una ilusión mía, muy mía, por que al fin de cuentas muchas veces siendo todo, terminamos siendo nada.
martes, 20 de agosto de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Cielo negro
Ahora estamos en una etapa de distanciamiento temporal, bueno eso creo, pero todavía te quiero, mejor dicho te amo, por que ni la distancia ni el amor me derrumban. Tu estas en tu dolor y yo estoy buscando una solución a tu dolor, una poesía que desencante el hechizo de aislamiento que en ti perdura. Me destierras del litoral de tus días, de tus horas, de tus buenos y malos momentos, por que insistes en alejarme de ti, si sabes que te necesito, que tu me necesitas, que nos necesitamos diariamente, estúpidamente, tu me das alegría y yo te doy seguridad y mucha felicidad. No te pierdas en el abismo del egoísmo de tu necio empeño de sufrir a solas, por que te pierdes y me pierdo, nos perdemos, y para encontrarnos nos odiamos, pero así nos entendemos, te entiendo y creo que me entiendes. Te busco, me buscas, y no nos encontramos, nos escondemos, y es que están bonito que te busquen, que te encuentren esos ojitos llorosos y arrepentidos. Cosita hermosa no llores, desclavate y ven a mis brazos, yo lameré tus heridas con mi seca lengua, seca de angustia y soledad de tus efímeras ausencias. Bésame, muerdeme, tócame, abrazame, escupeme, maldiceme, pero no te apartes de mi...no...no, no te alejes ni un sólo segundo, es horrible estar bajo este cielo negro que forman tus escalofriantes ausencias, tus eternos silencios y esa miradas mudas que se esconden, y que lloran a mis espaldas sin que yo pueda secar esas lágrimas que para mi son sagradas, si sagradas como todas la bancas del jardín de tu amor donde en silencio y bajo el poder de tu saliva yo te besaba sin descansar, por horas, hasta deshidratar tu tierna lengua. No te tortures más ni me tortures, soy quien te ama como eres, así con todo ese equipaje pesado con el que cargas, yo también tengo esqueletos en el closet, y un equipaje que pesa el doble de lo que tu cargas, pero soy más fuerte y quiero cargar también con el tuyo, sin que jamás escuches un sólo lamento por el peso de los dos, ni un sólo quejido mi amor. Tu alimentas mi alma, así eres y así soy, juntos armamos el rompecabezas de nuestro amor, donde tu corazón y mi corazón son las piezas más importantes de este hermoso y tierno idilio azul, y por mas que tus ausencias formen ese cielo negro, nunca te soltare tu cándida mano, por que me amas y te amo, y después de ti y de mi ya no existe nada, todo es silencio y vacío.
lunes, 22 de julio de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Tu Poesía
Preparo un poco de café de la hacienda de San Antonio,
Colima, México, me sirvo un poco de en esa taza que me regalaste aquel día que cenamos en el aeropuerto cuando nos vimos por primera vez. Activo mi computadora, me siento, suspiro, pienso en ti, y ya que estas sentada en mi pensamiento empiezo a dibujarte, a escribirte cosas tiernas, cosas para dos almas que bailan juntas en las madrugadas, empiezo a escribirte cosas de amor. De repente, mientras trató de calmar esta sed de tu miel, sed de tu saliva y aroma, una sed crónica que ocupa de ti siempre, una sed de tu amor que nunca se terminará, por eso te amo y te bebo todos los días para calmar esta sed, estas ganas de ti. Mientras te hago el amor en mi poesía que ya es tuya, que lleva tu nombre, te acaricio suavemente tu tersa piel, y beso tu mejilla susurrando tu nombre, acompañado de un te amo mientras sientes lo rasposo de mi barba en tu cara. Mientras te beso y te acaricio entre letras, y por medio de un verso desabotono tu vestido que con fuerza cae desplomado como siendo aspirado por el piso con una elegancia suprema, reapareces a mis espaldas, danzando sensualmente moviendo tus caderas como un ser de deidad, de un lado a otro mientras escribo, sabes que te estoy acariciando con mis letras, sabes que te escribo versos de amor, rimas a lo hermoso de tus grietas, al respirar de tus pechos, a la elegancia de tus manos. Pero tu bailas, sigues bailando, no te detienes, sabes que me tienes a tus pies, sabes que eres mi musa, mi diosa, mi princesa, sabes que soy tuyo, que te pertenezco, sabes que mi acta de nacimiento hace ya tiempo te la di. Pero no paró, te sigo amando entre mis metáforas, entre miles de frases delirantes, bailas, bailas, que bello bailas, tu cintura por dios, que vientre! Tu ombligo me llama, me atrae, sabes que me tienes a tus pies, pero que pies, pies descalzos, desnudos, cielo azul quiero besarlos, tocarlos, te amo, te amo, carajo te amo, no puedo más, no, no, no, no puedo más, pero no dejo de dibujarte en tinta negra que entre mis letras se vuelve de colores, de muchos colores, te beso con un verso más, te abrazo, te acerco a mi pecho o vida mía eres la vida entera, eres toda mi alegría y agonía, eres mi luna, eres mi sol, eres mi pan de cada día. Suspiro, te siento a mi espalda humectando tus rojos labios con tu lengua, mientras me observas detenidamente, sabes que te tengo en la sangre, en la carne, sabes que eres mi deliro, mi lujuria, sabes que soy noble, tierno, sabes que deseo bailar contigo, pero no dejo de escribir, de crearte una y otra vez, cuanto amor, cuanta pasión y tu no paras de cantonear tus suaves caderas, y mientras más rápido escribo más agitado es tu movimiento, por piedad que hermosa eres, no merezco tanta belleza, danza, danza, y no pares nunca, que mientras yo escriba tu seguirás bailando, viviendo en mi ser, en mi poesía y los corazones de todos los que te descubren en mis letras.
Modesto Iván Zepeda Jr
lunes, 8 de julio de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Una Tarde De Primavera
A quien corresponda: Quiero contarle al mundo que conocí el amor desde muy pequeño, un amor que empezó con tres globos que le regale a María en el jardín de San Pablo, un amor de primavera, con la inocencia de dos almas de niños, con la fuerza de un primer amor, y único amor. Después nos hicimos jóvenes y nos seguimos amando, como se ama cuando tienes veinte años, con todas la ganas de amar y ser amado, con la
fuerza y juventud de un marinero. Así empezaba la carta que encontré entre las cosas del abuelo cuando murió que ahora les narro yo- seguían siendo felices, su relación era divina, única, que decidieron casarse, unir sus vidas para siempre, con la bendición del todo poderoso, y así fue. Cuando llegaron a la edad madura, de adultos seguían siendo felices, se amaban como siempre, bailaban bajo las estrellas, y caminaban descalzos durante el verano, se amaban demasiado, la llama del amor que a su hogar alumbraba no se extinguía, seguía
viva. Cuando llegaron a la tercera edad su amor seguía siendo como aquel día de primavera de los tres globos en el jardín de San Pablo, se querían tanto que seguían haciendo todo juntos, seguían bailando bajo las estrellas y la luna, sólo que más temprano, les gustaba cuidar sus jardineras e ir al cine, sus vidas eran toda una historia de amor, un ejemplo para lo escépticos que no creen en el amor. Al paso de los años ella murió, dejando solo en este planeta al pobre amante anciano y acabado, pero eso no mermaba su amor por su bella doncella el cual acudía al cementerio a leerle todos los poemas que el le escribió en vida, y en su bolsillo siempre llevaba con el los restos de los tres globos de aquel día de primavera en el jardín de San Pablo, hasta que una tarde de verano el anciano enamorado ya no llego por sus pies al cementerio a visitar a su doncella, si no en un serio y triste ataúd negro, opaco, como esa tarde. Cuentan los enterradores del cementerio que por las noches ven a una pareja de jóvenes bailar bajo las
estrellas, y la luna llena, y en el verano escuchan a un amante recitar poesía a su bella novia.
A quien corresponda: Quiero contarle al mundo que conocí el amor desde muy pequeño, un amor que empezó con tres globos que le regale a María en el jardín de San Pablo, un amor de primavera, con la inocencia de dos almas de niños, con la fuerza de un primer amor, y único amor. Después nos hicimos jóvenes y nos seguimos amando, como se ama cuando tienes veinte años, con todas la ganas de amar y ser amado, con la
fuerza y juventud de un marinero. Así empezaba la carta que encontré entre las cosas del abuelo cuando murió que ahora les narro yo- seguían siendo felices, su relación era divina, única, que decidieron casarse, unir sus vidas para siempre, con la bendición del todo poderoso, y así fue. Cuando llegaron a la edad madura, de adultos seguían siendo felices, se amaban como siempre, bailaban bajo las estrellas, y caminaban descalzos durante el verano, se amaban demasiado, la llama del amor que a su hogar alumbraba no se extinguía, seguía
viva. Cuando llegaron a la tercera edad su amor seguía siendo como aquel día de primavera de los tres globos en el jardín de San Pablo, se querían tanto que seguían haciendo todo juntos, seguían bailando bajo las estrellas y la luna, sólo que más temprano, les gustaba cuidar sus jardineras e ir al cine, sus vidas eran toda una historia de amor, un ejemplo para lo escépticos que no creen en el amor. Al paso de los años ella murió, dejando solo en este planeta al pobre amante anciano y acabado, pero eso no mermaba su amor por su bella doncella el cual acudía al cementerio a leerle todos los poemas que el le escribió en vida, y en su bolsillo siempre llevaba con el los restos de los tres globos de aquel día de primavera en el jardín de San Pablo, hasta que una tarde de verano el anciano enamorado ya no llego por sus pies al cementerio a visitar a su doncella, si no en un serio y triste ataúd negro, opaco, como esa tarde. Cuentan los enterradores del cementerio que por las noches ven a una pareja de jóvenes bailar bajo las
estrellas, y la luna llena, y en el verano escuchan a un amante recitar poesía a su bella novia.
lunes, 1 de julio de 2013
Modesto Iván Zepeda Jr
Labios
Que es la lengua sin esos rebordes exteriores, carnosos y móviles, de la boca? Eso labios color carmín, que son la ventana a un mundo de deseo. Son suculentos manantiales que destierran la sed de los ósculos de cientos de personas que allegan a besar labios descalzos y puros. Esos
Despliegues cutáneos que son el delirio de todos, que son las ganas de humedecer, absorber, y extraer con los labios el jugo de miel de otra boca cómplice, de esa expresión tan primitiva pero tan exquisita. Ver unos labios humedecidos es la invitación más pura de un ser humanó a otro, a un mundo lleno de pasión y mucha saliva. Los labios siempre serán el pasaje a un mundo de entrega, pasión y deseo.
Desquiciado y Melancólico
Parte de la trilogía Boca
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