miércoles, 16 de octubre de 2013

Danilo Zárate Pacheco


Sudeste

No sé si alguna vez
de mi boca
podrá salir frase hermosa,
o mis pensamientos
sean la propia empresa
de un sinfín de sentires.

Quizás sea yo la espalda al río,
siempre está de lado
donde el sol da sombra
Buenos Aires tira sus desperdicios
tiñendo un horizonte marrón
donde barcos convergen
líneas sobre el agua
que ahogan mares recuerdos.

El corazón una burbuja estéril
bombea lágrimas argentum

La risa gris europea te enmanta diosa
y baña en sangre verde oscura
mientras se apodera de tu inocencia aborigen
de madres que paren gritos
en tierra fértil sucumbida de asfalto

Yo no sé cuán oscuro quedó tu pasado
cubierto en verdades ajenas
impuestas por un lenguaje risueño
llenando de zetas un aire agónico, galopante,
que trae el sentimiento de sudeste
demostrando su bravura

Si te besara, gris y lejana,
cuando el sol ya no te ilumina,
dejaría de sentir esa bruma
y te perdería para siempre.
Ahí radica tu belleza,
donde la lujuria te envuelve
y el deseo se hace eterno.

IGNACIO M. PIS DIEZ PELITTI


ASINCRONICIDADES

Apagó el sueño, hizo pis en el despertador, se lavó el baño y bebió unos dientes antes de cambiarse los mates. Se sacó la ducha y se dio una ropa reconfortante.



Antes de salir,  cerró la puerta con el celular, miró la hora en las llaves, llamó a la calle y salió al ascensor.

Caminó los compañeros que lo separaban de la oficina y al llegar saludó a todas sus cuadras, para luego sentarse, como todos los trabajos, en su puesto de computadoras frente al día.

Cuando terminó de despabilarse, se presentaron las dudas: “¿Eché llave a la puerta antes de salir? ¿Cerré el gas de las hornallas? ¿Habré apagado el calefón? ¿Me puse ropa limpia?”

“Parece que sí”, se dijo. Sacudió levemente la cabeza para borrar la modorra y cualquier vestigio de duda, se encogió de hombros para restituirla un poquito, y notó con satisfacción que su cuerpo y su mente comenzaban a sincronizarse.

Agarró el mouse de la PC y el movimiento brusco que efectuó, hizo que el teclado, junto a  la mitad de los objetos que había sobre el escritorio, se desplomara violentamente contra el piso.  

Por suerte, la jornada laboral ya estaba terminando.

Oscar Patricio Novoa


Marina Aguirre

Piel de salvia

Puerta cerrada
resguardo de tu tiranía
huracán que destruye
el alma de quien  acaricia
Glaciar que quema
toda raíz de alegría

Ventana cerrada
a tu luz de fantasía
no ves las estrellas
el cielo no te conmueve
Como mis palabras lo harían?

Alma cerrada
a la posibilidad
a quererte
Luchando y batallando
al mínimo deseo que exista
de volver a verte.

Alejándome 
de tu obituario
de palabras afiladas
que cortan las mías
que tiñen de negro
el brillo de mis besos.

Protegiéndome
de tu piel de salvia
armadura que lastima
Tus instantes de color
creadoras de ilusión
que sucumben
en horas de tempestad.

Olvidando
miradas de cristal
estrofas de conversaciones
la significancia de tu presencia
el  valor de tenerte
la espera de la felicidad
que no sos capaz de crear. 

Maria Del Carmen Pedrozo

"MIS HUELLAS"

_*Caminaré a la orilla de la playa 
y que las aguas cristalinas
bañen mis pies desnudos.

_*En la arena escribiré tu nombre
para que las olas borren mis recuerdos.
Me susurra el canto del mar 
y me acaricia el viento la cara
mientras juega y me despeina.

_*Alas blancas revolotean sobre mi
bellas aves me acompañan.
Elegiré la roca mas bonita
para tallar un poema inmortal
y dejar mis iniciales con interrogantes.
Para los que los que vengan
después de mi escojan seguir
o quieran quedarse.

_*A escribir cosas lindas
o simplemente como yo
escojí de esta manera
dejar mis huellas.

María de Lourdes Casanova


LÁSTIMA.

Somos un dechado de virtudes 
pero cada quien a su manera 
miramos las mismas nubes.

Somos dos almas 
que se esfuerzan por juntarse 
aunque ninguna sabe 
como son sus alas.

No sabe ninguna lo que es la otra 
y menos conoce 
de su paz y sus derrotas.

Por eso te invito 
a mirarme ajena, 
a sentirme luz 
pero que cada día termina 
y se vuelve tinieblas.

Que nazca el amor 
que nazca la ternura 
en esto que nunca 
quiso ser una aventura.

Te invito a mi vida, 
te invito a mi alma, 
te invito a acunarme 
entre tus brazos sin pena ni gloria, 
que ya quiero verte 
y ver tu sonrisa.

Ya quiero pasar 
de ser tu gran ilusión 
y empezar a meterme en tu vida, 
de a poquito, 
de a palabras , 
de miradas, 
de versos y sonrisas.

Te pienso, 
te quiero 
quiero contigo 
continuar mi vida.

Sandra Méndez


OLAS

Olas que juegan
danza inquebrantable
luna que te encuentras extasiada
entre los recuerdos
de la nostalgia.

Retozo placentero 
ingreso resurgimiento del alma
mar en reposo
entre sueños y risas
llamando a los amantes
para que se encuentren
en la tarde noble
siendo el crepúsculo
cuadro sublime 
de colores bravíos
complemento de la danza 
al paso viene 
donde el perfecto beso
entrega al enardecimiento
armónico efecto.

Cubriendo con sus olas
excitación en el amor
el tiempo no pasa en el alma
pero éste no perdona
intentando prodigar 
lo que de ellos emana
comprensión de las miradas
entrega del corazón.

Marejadas que desplazan
cualquier temor.