martes, 29 de octubre de 2013

Luz Molina


ESPERANZA 
Sus ojos brillan como lucero 
de saber que pronto llegará
lo que tanto le ha pedido a Dios. 

De regreso la encuentra sentada en la cama, 
como si el tiempo no hubiese pasado, 
le miró fijamente en sus ojos 
y una lágrima brotó y rodó por sus mejillas. 

El silencio fue roto 
cuando de pronto salió un suspiro de su corazón. 
Extendió sus manos y la abrazó contra su pecho, 
con lágrimas y dolor le dice: "Perdóname mamá". 

Danilo Zárate Pacheco


Suspicacia

Si
todo
existiera
por el mero hecho
de hacernos valer como vivos
Si
todas
las palabras
que alguna vez emití
cultivasen más que un canto
quizás podría materializar mi clamor
en algo que justifique las horas que dedico a mis sueños. 

Aunque fuese más que palabrería para los idiotas
me gusta jugar con la retórica que promulgo
mientras algunos dudan lo que quieren
y la duda es lo más satisfactorio
para no dejarse estar
mientras aún
existe el
no 

y
dibujamos
formas ridículas
para sobrevivir divertidos
ante una amarga verdad, que nos atormenta,
de no despertar cuando queramos seguir resistiendo,
resistir de la forma más severa y existencial
dejándose atrapar por la esencia
que nos convierte en materia
confabulando sueños
diagramando vida
austera o no
vida

María de Lourdes Casanova


CÓMO CONSOLARTE.

Cómo consolarte amiga
si no se el motivo de tu dolor, 
la razón de tus dolencias 
ni el carma que te inquina.

Cómo consolarte 
si en este momento 
estamos tan distantes y lejanas, 
pero puedo abrazarte 
como si fueras mi hermana.

Sabes, nena
yo también he llorado a mares en mi vida 
y he plasmado en lienzos mi pena
y el sudor de mi alma adolorida.

Solo hasta hoy 
que parece que están sanando mis heridas 
he podido sonreír 
y sin llorar escribirlas.

Ahora que vibro de alegría, 
te la comparto mi querida amiga, 
sécate las lágrimas y que venga para tí
y para mi una sonrisa.

Alegra tu alma 
que son menos las penas compartidas, 
y háblame de tu amor, 
que seguro de amor son tus heridas.

Porque el amor
te desplaza y te domina
porque el amor
te mata y te da la vida.

Gabriel Aviles

Un ángel semidesnudo
No siente el fervor de las letras,
De las metáforas inventadas
Con el ronronear de un gato 
Que se adueña de mi ser
Para acicalar el coraje del plenilunio
Acostumbrado a pútridos cielos
Oscilando entre sexos y falsos te amos.

Jose Luis Del Castillo


SEPARACIÓN

El día se vuelve noche
en dos gritos desarrapados
la mirada busca 
el techo protector

y encuentra el barrio
de los vecinos de nadie
los ojos que no ven
y tu corazón que no siente

las manos en los bolsillos huérfanos
la risa en el recuerdo profanado
la ropa en un armario de palabras
que ya no es compartido

no es tuyo
ni mucho menos mío
es una torre en ruinas
con los cabellos de niebla

no más llegadas a casa
no más juegos de niños
en realidad
ni tú ni yo más niños

no más echarte de menos
en pastillas con receta
ni más abriles
ni menos rezos

ni más nada
que la nada gris que nos separa
ni más mentiras que las tuyas
ni más llagas para cicatrizarlas

no quedan horas
que secuestrar a las noches
para sembrar palabras
ni rescates para pagarlas

has hecho tu maleta
con los restos de mi vida
dejando de ser quien eras
para ser tú

y subiste al tren del miedo
ese que te lleva sin billete
a la irreversible 
tierra de nadie

ya no me visita la savia
de tus árboles parlantes
y tus sonrisas percuten tercas
contra mis sueños

no me queda ni el silencio
con que amueblarme 
los insomnios
y he de finjir

finjo ser alguien
al que le sobra el tiempo
alguien con zapatillas
de andar por casa

también finjo tener casa
y quien me espere en ella
para quitarme una legaña
de la mirada triste

finjo ser yo quien mintió
y me lo creo 
por no reprocharte
este estúpido infierno

y ya no queda de mi
salvo un amasijo de versos
condenados a ser leídos
solamente en invierno.

Modesto Ivan Zepeda Jr



Valora

Si el amor te toca
Si el amor te canta
Si el amor te hace reír 
Si el amor te lee poesía 
No lo ignores 
No lo desprecies 
No lo rechaces 
Si el amor te besa
No le des la vuelta 
No lo desaires 
Valora el momento 
La oportunidad de vida 
Alienta esa ave de buen agüero
No le des tu espalda 
Es un lujo que después no podrás pagar
Sal y dale la cara 
Porqué quien desprecia 
Un buen amor 
Le esta dando un revés 
A la vida y al creador 

miércoles, 16 de octubre de 2013

Humberto Dib


Burbujas cúbicas

La forma que las caracteriza no les permite elevarse a la misma altura que la de sus colegas esféricas, pero son extremadamente bellas, eso nadie puede objetarlo. Es verlas y sentir un extraño placer por lo ingenuo, usted sólo tiene que agacharse un poco para apreciarlas en toda su dimensión, flotando justo en su nivel. Cuando me topo con alguna, puedo quedarme minutos admirándola, alelado por su extrema sencillez, por ese sentido de la sostenibilidad precaria y sin embargo tozuda que tanto las define, hasta que su explosión predestinada nos sorprende a ambos y nos reinserta en el ciclo de la vida efímera. En el caso de que usted quiera crear las suyas propias, las burbujas cúbicas no se forman con detergente, debe usar jabón neutro, de Potentia Hydrogenii 5.5, sin embargo quedan más etéreas cuando se utilizan geles fluidos, incoloros y de escaso -o ningún- aroma. Es necesario que el soporte desde el cual se sueltan sea de ángulos rectos, en lo posible de alambre de aluminio, ya que es de fácil manejo y bastante económico, pero evite doblarlo repetidas veces pues podrá provocar su calentamiento o, en casos extremos, llevarlo a que se parta. El soplido para liberarlas de su estructura tiene que ser muy delicado, pues las burbujas cúbicas son muy quisquillosas, suelen considerar cualquier impulso de energía heterodoxa como una muestra de agresión hacia su esencia cubil... cubal... cubical. Esté alerta, generalmente van acompañadas de otras más pequeñas -las burbujas rémoras- que también son hexaedros y están siempre dispuestas a unírsele o a destruirlo, de acuerdo al momento o a su conveniencia. Aunque usted no lo induzca, el estallido de las burbujas cúbicas es inevitable, si está demasiado cerca, probablemente le provoque ardor en los ojos, pero con un sencillo enjuague con agua mineral o té verde volverá a ver las cosas con normalidad.