miércoles, 10 de junio de 2015

Retorno


En sincronia con la vida,
en legitima lucha por mi retorno
un nuevo mundo se presenta ante mí;
antes; vacio, sin nada con que llenarlo;
hoy esta lleno de esperanza
que crecerá hasta convertirse en fe.
Hoy conozco el amor...
No es una hipotesis de mi descalabro
sino el hecho firme de mi proposito
que hoy he encontrado en ti, hija mia...

EL DEAMBULANTE
FRANCISCO ESCALONA NICOLAU
PANAMA

Aula magna


Se arroja sobre el sillón con tal abandono que el cuero parece soltarle un pedo rezongón, al tiempo que se oyen varias risas contenidas por todo el recinto académico. Bastante avergonzado, el profesor saca un pañuelo de algún lugar secreto que está debajo de la toga y comienza a limpiar el vidrio de los anteojos con una seriedad extrema y aleccionadora, luego se los coloca y entonces puede ver mucho mejor. Sabe que el sueño caerá sobre él como un halcón en picado ni bien el candidato a doctor comience la defensa de su tesis. Está condenado a escuchar, por horas, palabras tales como fiduciario, derecho supletorio o jurisdicción, pero también tendrá que soportar otras menos conocidas para los familiares presentes -animus lucrandi, onus probandi, exceptio doli-, cuando el examinado crea que debe lucirse. Mientras aguarda, su mente se pasea por el patio de su casa, por la conversación con el taxista, por el almuerzo, por la falta de tiempo para dormir una siesta. Intuye que, en el futuro, ese día será como cualquier otro, pero hoy es hoy y ahora es ahora, maldita sea. La fatiga ya recorre su cuerpo como un líquido viscoso. Para no quedarse dormido, se remueve en su sillón y mira al público, hacia los primeros asientos del Aula Magna. Ve a una chica que tiene un cuaderno abierto sobre el regazo y un bolígrafo en la mano, anota algo, incluso antes de que se inicie ese rito que él considera tan aburridor. Advierte que ella tiene el cabello largo y rubio y, por lo que puede llegar a apreciar, un cuerpo sustancioso y apetecible. En este momento, a él le gustaría abandonar los suyos para penetrar en los pensamientos de la joven, en realidad, para penetrar en su cuerpo, porque el sueño, paradójicamente, le ha despertado su propia entrepierna, que hasta hace un rato parecía estar destinada a dormir para siempre. Penetrar a esa chica, evidentemente, está fuera de toda lógica, murmura. Sorprendido por su falta de mutismo y para defenderse de sus ideas venéreas, comienza a reflexionar sobre la cantidad de veces que se coartan las discusiones con esa expresión: evidentemente, usada siempre para cerrar cualquier asunto, como también para descalificar al interlocutor. E-vi-den-te-men-te, dicen, y después largan una conclusión traída por los pelos, pero ¿evidentemente qué?, si nada es evidente, ni siquiera mi erección, se jacta. En fin, es casi seguro que el sujeto que en minutos exponga su tesis va a ser aprobado por todos los docentes y se convertirá en abogado, otro más. Pero este distinguido miembro del jurado de la mesa examinadora, evidentemente, jamás va a conquistar -mucho menos penetrar- a la bella muchacha de la primera fila.

Usted

__*Debo decirle que por usted
otra vez sonrío.
Veo la vida con los mejores colores.
Sus palabras en mis oídos
me dan paz y coraje
para seguir luchando.

__*Me tomo un tiempo y suspiro.
Veo en un baso de agua
mis pupilas vivas...
Se marca en mi rostro
el tiempo transcurrido.

__*Pero usted me comprende
y me alienta que siga todavía.
Que la razón de mi vida está...
solo que no me abro al amor
y él me llama.
Mis ojos ven con temor
lo que mi boca calla.

__*Mi corazón por usted
una vez mas palpita.
No quiera de mi una respuesta
si ya usted, me dio
las razones para no decirlas.

M.D.C

«cogito ergo sum», ( PENSÁNDOLA LA EXISTO) QUNOMEN



cogito pecaminoso, me exculpo 
presura ardorosa, me disculpo, 
en mi mente posas, te esculpo

devoro con oro, busto que adoro
relamo los bordes, de cada poro

mi cincel oriol, horada vestal eriel
biselando tu diaspro, ubicuo brocatel


ebúrneo burilado, en amor hado* ( enamorado*)
escotadura loable eximio abocetado
presto a la concebirla inuciatado
NOTA QU.-

locución latina «cogito ergo sum», que en español se traduce
frecuentemente como «pienso, luego existo»,
siendo más precisa1 la traducción literal del latín «pienso, por lo tanto existo»,
es un planteamiento filosófico de René Descartes

RUBÍ POR MÉDIUM CORAZÓN QUNOMEN POESÍ ESTIL NOVO QU



ME EMABRIAGAS 2
ME EMBELESES

LO ADOLECES 2
LO AGRADECES

MI CORAZÓN ESTREMECES 1

ME HACES PALADAR PASIÓN 3
SOY TU CANTIMPLORA DEL NEÓN.
¡Y TU...! MIS CHISPAS DE AMOR TALIÓN

BÉBELO, SACIATE ...¡ DE UN TRAGÓN ! 2
QUE MI AMOR TE ACALORA EL CORINDÓN

¡ ERES MI MÉDIUM...! MI PRIMOROSA IDEACIÓN 1

NOTAQU.- neón.- m. quím. Elemento químico gaseoso y no metálico que se encuentra en pequeñas cantidades en la atmósfera terrestre y se utiliza en lámparas luminiscentes

mayólica tatagua


mayólica tatagua ( MARIPOSA AMAR-FILADA ) > qunomen poesí

Introito la cangagua, 
de entre las aguas
tallé novicia tatagua

fragüé ungüento en las estrellas
lucernas del mas brillador y bella

¡ así...! con esta guisa,la dispuse...

¡ alúminas cristalinas
arcilla blanca y fina
vítreo caolín figulina
traslúcida pátina hialina
burilé amalgamas, ¡liñas albinas!
esmaltada de finísima vitelina...!

¡¡¡mi vítor fue cofactor facto...!!!

¡ revivió!, en suntuoso acto
¡renació!de mi orbe abstracto
génesis..., de mi sueño exacto
¡a ella!,porcelana incólume...
delicadeza...¡de tacto intacto!.

NOTAQU.-
alúmina.-(Del lat. alūmen, -ĭnis 'alumbre').
mayólica.-cerámica, loza, porcelana
tatagua. Mariposa nocturna de gran tamaño y color oscuro.
cofactor.- Factor que, en unión de otros, contribuye a producir algo.
facto.(Del lat. factum).-1. m. desus. El hecho, en contraste con el dicho o con lo pensado.
caolín.- m. Arcilla blanca muy pura que se emplea en la fabricación de la porcelana y del papel

Me presento


Me presento, en esta estrella
o en la orilla del río
o en las rompientes imprevistas del mar.
Tuve un sueño, alguna vez,
y un canto abrigado para los inviernos
y para los otoños misteriosos.
Adoro esta estrella bajo mis pies
o en mis manos, sí,
estrella bonita que desencadena mi corazón
y mis edades y la muerte irremediable,
como un erótico amanecer,
como una flor despuntando pétalos
y milagros
que algún día deberá marchitar.

Me presento despierto -con los ojos cerrados
o abiertos, cada tanto, para ver-.
Adoro este espejo cubierto de tiempo
y tus manos danzantes, como el universo,
sobre mi cuerpo y mis penas extendidas.
No necesito mirarme, es cierto;
si te miro me duermo en tus colinas, sencillo,
y me pierdo en tus constelaciones
y me encuentro sobre tu lengua
y me enamoro de los largos destierros.
¿Qué puedo hacer si miro tus ojos y me veo?
¿qué imposibles puedo recitar para cerrar los ojos y no verte?
pobres los espejos y quienes aún necesitan
verse reflejados.

Me presento, amo tu boca, tus labios, ¿lo sientes?
y odio las guerras injustas y la muerte indefensa
y la indefensión del sonámbulo
y la pena dolorosa del hambriento
y las condenas terribles en el final.

Me presento ante el tribunal de la vida:
me declaro culpable y loco,
y decido, por amor a la vida,

hacerme poesía.

Airel Aloi