jueves, 18 de abril de 2013

Andrea Agatha Viñales Anagazian



Diego y Leandro: Dos amigos inseparables



Diego y Leandro se encontraban en la plaza a la misma hora, todas las tardes.
Pertenecían a distintas realidades sociales, a Leandro lo llevaba su mamá, y a Diego su niñera.
La madre de Diego era una mujer de la alta sociedad, que viajaba por Europa y EEUU debido a su carrera profesional, a quien le preocupaban los temas sociales como eje de su vida; debido a su trabajo tan demandante, a ella le dolía no poder compartir más tiempo con su hijo y le regalaba juguetes caros demostrándole cuanto lo quería.
En cambio,la mamá de Leandro, era una mujer trabajadora quien se dedicaba a su hijo y le brindaba afecto cuando volvía de su trabajo.
El era hijo de madre soltera, ya que su padre no quiso hacerse cargo
Además de Leandro, la mamá tenía cuatro niños de los cuales ocuparse.
La madre salía a trabajar mientras los niños concurrían al colegio, y luego iban a jugar a la plaza.
Los chicos se hicieron muy amigos, sin importar las diferencias, compartían los juegos de la plaza, jugaban a las escondidas, a la mancha, etcétera
Diego empezó a llevar sus juguetes a la plaza; al ver Leandro los modernos jueguetes que tenía Diego, se fue alejando de su compañía y se sintió disminuido porque no podía llevar los suyos para compartirlos con su amigo.

Una tarde, Diego mientras corría, se tropezó con uno de los juegos y comenzó a sangrarle la rodilla; la niñera fue solícita a curarle la herida al ver que estaba llorando.
Luego la madre de Leandro se acercó a él, le acarició la cabeza, le brindo cariño, lo ayudó a secar sus lágrimas y el niño encontró ternura en ella, la ternura que nunca recibió de su mamá
Caía la tarde, cuando cada uno se fue caminando a su casa, Diego a su residencia de Olivos de la mano de la niñera, Leandro con la mamá y hermanitos a su acogedor hogar de Barracas.
Cuando volvió su cara hacia Leandro, vio a su madre llevándolo del brazo, y sintió algo que en ese momento no pudo expresar; y que años más tarde se dio cuenta cuan importante es el cariño de una mamá hacia sus hijos.

Luz Molina




ESTE SERÁ EL DIA MAS TRISTE DE MI VIDA


Este será el día mas doloroso después de tu partida
por que... con ella te llevaras la mitad de mi corazón y de mi vida...
Será el dia mas largo de mi existencia, puesto que en las horas restantes....

Mi mente se dedicará a recordarte sucesivamente y mi boca a pronunciar tu nombre...

Y lo harán en cada hora, en cada segundo de cada día...
Serán mis primeros días oscuros, por que la luz de tu sonrisa se alejará de mi mis ojos brillarán con melancolía, ansiosos de ver tu rostro hermoso....
Pediré a fuertes voces tu presencia...tu mirada... se que lloraré por indefinidos momentos...mas solo mi almohada y yo sabra de mis sufrimientos....

Por que tenemos que decir adiós? Por que las cosas con un principio tienen un final?

Por que cuando uno ama no se le puede amar?

No lo se y tal vez no lo sabré jamás lo único que puedo asegurarte mi amor...

Es que hoy... precisamente hoy... será el día mas triste, largo y doloroso de mi vida... lo más hermoso es que siempre te amaré...

martes, 16 de abril de 2013

Maria Marta Stanganello


Alto ahí
frene su soledad...sus ojos...labios
queda detenido en mi mirada
del resto me ocuparé más tarde
cuando el diálogo nazca...
Alto ahí
tengo mucho sol en la sangre
no tendremos problemas de oscuridad ...frío...hambre
estoy para la complicidad
el compañerismo necesario para enamorarse
cuando el reloj se marche...
Alto ahí
detenga sus dudas ...pesimismo...espinas
queda en mis manos su destino
hoy decidí borrar mapas...geografías ...límites
lo llevo conmigo (...) 


lunes, 15 de abril de 2013

El dia que Sartre rechazo el Nobel


El día que Sartre rechazó el Nobel

En toda la historia del Premio Nobel, ningún capítulo más polémico que el que protagonizó Jean Paul Sartre al rechazarlo en 1964. 

“No es lo mismo si firmo Jean-Paul Sartre
que si firmo Jean-Paul Sartre, Premio Nobel”

EL ESCANDALO
En 1964, el año del escándalo, los favoritos eran varios. Pero había un consenso generalizado de que el autor de “La Nausea” sería el ganador. No se equivocaron. Y quien menos se equivocó fue el propio Sartre, que incluso una semana antes, en una carta fechada el 14 de octubre y dirigida al Comité Nobel, había anticipado inequívocamente que no deseaba el premio. Enfatizaba, además, que no deseaba privar “a algún otro concurrente de la posibilidad de recibirlo” (y recompensarlo con los 52,000 dólares de aquel entonces). Agregaba que renunciaba por adelantado “para no cometer la indelicadeza de rechazarlo en caso de que le fuera conferido”. Consecuente consigo mismo, cumplió su palabra.
El 20 de octubre la Academia Sueca anuncia su veredicto ("por la calidad de sus escritos, su anhelo de la verdad y la influencia fundamental que su pluma ha ejercido en estos tiempos") e inmediatamente Sartre hace saber el suyo: lo repudia, no lo quiere. Se desata entonces un escándalo con ribetes de guerra civil entre la intelectualidad francesa. Sartre, acostumbrado a desencadenar encendidas polémicas y encarnizados debates en el mundo literario francés, ya sea por sus declaraciones o sus libros, terminó arrastrando a toda Francia en éste.

LAS REACCIONES 
Agravios e insultos fueron lanzados con tal virulencia que media Francia se vio obligada a defender al “pequeño hombrecillo de los ojos desviados, aquel que parece saberlo todo”, de la otra mitad que pedía su cabeza. "Excrementalismo sartreano", "hiena dactilográfica", "delincuente del espíritu”, fueron entre muchos los denuestos lanzados contra el autor que alguna vez había escrito (¿premonitoriamente?) que "el infierno son los otros". 
A esta andanada de lindezas, Sartre contesta con libros, los mejores salidos de su portentosa inteligencia. "Las palabras", uno de los más bellos libros de memorias jamás escrito, pertenece a la época de este alboroto. La inquina de sus enemigos achacó pronto la actitud de Sartre a una supuesta venganza contra el Comité Nobel por el desaire que jamás les perdonó de habérselo otorgado antes, en 1957, a Albert Camus. Una infamia más sin fundamento alguno. 
El reproche vino de todos lados. Recibió cartas por centenares de gente humilde que lo impulsaban a aceptar el premio para que donase el dinero que rechazaba. Hasta la prensa rosa entró a terciar en el asunto: adujo que lo había rechazado para que Simone de Beauvoir, su compañera sentimental por décadas, no se sintiera celosa.
¿Pero cuáles fueron, entonces, las verdaderas causas para rechazar el premio pecuniario de mayor prestigio al que cualquier escritor aspiraría?

LAS RAZONES 
Tres días después de haberlo rechazado, el 23 de octubre, un aviso en el diario L´Figaro, pagado por el propio Sartre, daba cuenta de las razones de su negativa. En éste manifestaba que no aceptaba el premio porque no quería ser "institucionalizado por el Oeste o por el Este". Era la respuesta natural del eterno contestatario en un mundo bipolar que las generaciones de ahora no han llegado a conocer. Lamentó que su negativa hubiera dado lugar al escándalo. Aclaró que enterado del carácter irrevocable de las decisiones de la Academia, él había buscado anticipadamente prevenir que el elegido fuera él para evitar todo lo que ya había previsto sucedería y sucedió. Concluía afirmando que bajo ningún aspecto su negativa debería interpretarse como un desprecio hacia el pueblo sueco al cual manifestaba su afecto.
Pero lo que debió poner punto final al escándalo, y que en modo alguno ayudó a detener los insultos y la controversia, ya que el eco de estos se dejaría oír por mucho tiempo todavía, lo constituye la entrevista que concedió a la revista francesa Le Nouvel Observateur el 19 de noviembre de 1964.
En esta entrevista, a la pregunta del periodista de por qué rechazó el premio, Sartre contesta sin ambages: “Porque estimo que desde hace cierto tiempo este premio tiene un tinte político”. Ante la pregunta de si es consciente de lo que puede hacer con el dinero que esta rechazando, responde: "Nadie me puede exigir que renuncié, por 200,000 coronas, a los principios que no son sólo de uno sino compartidos por todos los camaradas". Y se explaya aún más hasta ser concluyente: “En la actual situación, el Nobel es otorgado objetivamente a los escritores de Occidente o a los rebeldes del Este”. “Encuentro esta insistencia en otorgármelo un poco ridícula”, sentenció finalmente. 
Una paradoja más de Sartre fue convertirse en un Nobel sin Nobel. Es decir, aunque él lo rechazó, su nombre siguió figurando entre los laureados muy a pesar suyo (“el laureado nos informa que él no desea recibir este premio, pero el hecho de que él lo haya rechazado no altera en nada la validez de la concesión”, se limitó a informar Estocolmo). Algo que para muchos constituyó una afrenta a su memoria. Y para otros, una indeclinable gloria a la cual jamás pudo sustraerse.

domingo, 14 de abril de 2013

Septimo programa de Letras Libres

Para vos que no pudiste escucharnos por internet el viernes pasado, ya se encuentra subido el septimo programa de Letras Libres, para que escuches y re escuches. En esta emisión vas a poder escuchar poemas de Evaristo Carriego, Oliverio Girondo. Un aforismo de Fabian Petroni entre otros. Una reseña sobre El principito. Todo junto a nuestra invitada: Macarena Cifuentes.

Septimo programa de Letras Libres

Poema de los dones


Jorge Luis Borges

Poema de los dones

Nadie rebaje a lágrima o reproche 
esta declaración de la maestría 
de Dios, que con magnífica ironía 
me dio a la vez los libros y la noche. 

De esta ciudad de libros hizo dueños 
a unos ojos sin luz, que sólo pueden 
leer en las bibliotecas de los sueños 
los insensatos párrafos que ceden 

las albas a su afán. En vano el día 
les prodiga sus libros infinitos, 
arduos como los arduos manuscritos 
que perecieron en Alejandría. 

De hambre y de sed (narra una historia griega) 
muere un rey entre fuentes y jardines; 
yo fatigo sin rumbo los confines 
de esta alta y honda biblioteca ciega. 

Enciclopedias, atlas, el Oriente 
y el Occidente, siglos, dinastías, 
símbolos, cosmos y cosmogonías 
brindan los muros, pero inútilmente. 

Lento en mi sombra, la penumbra hueca 
exploro con el báculo indeciso, 
yo, que me figuraba el Paraíso 
bajo la especie de una biblioteca. 

Algo, que ciertamente no se nombra 
con la palabra azar, rige estas cosas; 
otro ya recibió en otras borrosas 
tardes los muchos libros y la sombra. 

Al errar por las lentas galerías 
suelo sentir con vago horror sagrado 
que soy el otro, el muerto, que habrá dado 
los mismos pasos en los mismos días. 

¿Cuál de los dos escribe este poema 
de un yo plural y de una sola sombra? 
¿Qué importa la palabra que me nombra 
si es indiviso y uno el anatema? 

Groussac o Borges, miro este querido 
mundo que se deforma y que se apaga 
en una pálida ceniza vaga 
que se parece al sueño y al olvido.


Andres Ojeda



Si estas cansada de la realidad que te agobia en cada suspiro, si quieres huir de aquella habitación gris, cada amanecer se ha convertido en algo cotidiano, tus ojos se ahogan en la rutina, se ha desteñido tu horizonte, ya nada tiene sentido, día a día tu soledad besa tu corazón, quieres escapar pero las obligaciones son cadenas que te atan a la realidad, sé que te has cansado de la realidad gris, aquí estoy toma mi mano déjate llevar a ese loco mundo, en el no interesan las preguntas, solo respira y disfruta, no temas por lo que pueda suceder, cierra tus ojos acompañe, es hora de vivir en la locura, fúgate conmigo a otra vida, viviremos otra realidad.

El día a día ahoga tus pensamientos te encierran en la rutina del trabajo, sientes que respirar es una obligación, tus pasos son repetitivos, ya no sueñas con una locura, tan solo vives el presente, ya lo demás dejo de importar, tu mirada se pierda en el rincón del silencio.

Escucha mi voz, escápate conmigo amanece en mis brazos, olvida las horas que marca sin tregua el reloj, descasa en mi pecho tu realidad, suspira y respira mis más tontos sueños, no temas al tiempo, jamás lo podremos vencer, vive en mis canciones déjate llevar por las letras que nacen fuera del tiempo y la realidad, no temas déjate llevar por esta locura, aventura del corazón y los sueños, abrázame fuerte déjate llevar a un nuevo lugar.

Respira conmigo la música, cada letra que nos invita bailar en mis sueños bajo la lluvia, deja atrás la rutina olvida el tiempo, vive conmigo el tiempo de soñar, escápate junto a mí en una poesía que nadie más que tu escucharas de mi voz, la susurrare en tu odio cada noche, toda la vida nos escaparemos, seremos dos aventureros respirando vida.

Nuestros besos y caricias nos llevaran fuera de la realidad, seremos dos aventures jugando a vivir en el edén olvidado, olvidáramos lo que sucede afuera, el mundo continuará girando tu yo continuaremos viviendo nuestra realidad bañada de besos y caricias, escápate conmigo en la lluvia bailemos que ella moje nuestros cuerpos abrázame, bésame, respiremos nuestros suspiros, como dos niños bajo la lluvia reiremos, en la noches te leeré la cartas que escribe mi corazón, escápate conmigo en un beso, una canción, una caricia que nos lleve por ese mundo donde el tiempo se detiene en una mirada tuya.

Escápate conmigo en una poesía, en una sonrisa, fúgate en una caricia, en un suspiro, cierra tu ojos toma mi mano, tu corazón serán mi alas, junto a ti surcaremos la realidad que te agobia cada día, escucha el susurro de mi voz escápate conmigo