viernes, 23 de agosto de 2013

Marina Aguirre



Realidad

Salió de su fantasía, 
dejó de volar, bajó de las estrellas.
Detenida al ver escrita en la pared la realidad.
Desilusionada al saber que jamás podrá tocarlo. 
Piensa en que hacer en esos momentos,
en los que detenía el tiempo para admirarlo.
Apaga la luz de sus ojos,
creyendo que volverá a encontrar con que deslumbrarlos. 
Piensa en quien le dijo.. "lo prohibido atrae"
pero solo puede sentir que lo prohibido .. "duele"!!!!! 

María de Lourdes Casanova Padilla



LO PUEDES VER.

Puedes ver amor cuanto te amo, 
puedes ver lo mucho que significas para mi, 
puedes ver la luz tras la distancia 
y el amor inmenso que siento yo por tí.

Puedes amor sentir como la vida 
nos une y no nos deja vivir
como el aliento circunda 
el tú y yo que vibra en mi?

Ya casi amanece y el sol dará en tu cara,
ya casi amanece y te veré al fin
veré tu imagen, veré tus palabras
que dicen entre dientes
te amo vida mía ven a mi.

Ya casi amanece y vendrás a mi,
veré tus manos, tus ojos tu pelo
veré tu cabello
mi cielo en tu cielo yo quiero vivir.

Ya casi amanece y se ilumina mi esperanza
de saber de ti y aliviar mi alma,
de escuchar de tu vida y sentirme feliz
como cada mañana que te veo vida mia
en el cielo de mi alma y en mi amor sin fin.

Toni Jimenez

FLUIR

Siempre me entrego a mis estados de ánimo, fluyo en ese movimiento dejando que los acontecimientos del corazón vayan a su gusto. Pues toda resistencia equivale a marearse. Me dono a mis mismo entregándome incondicionalmente y sin reservas a lo que me sucede. No como resignación, simplemente porque no se puede hacer nada, pues no hay defensas sicológicas contra el acto porque controlador y controlado ya se han fusionado. Y, al hacerlo todo se autoorganiza en sí mismo. Ahora la vida sigue su movimiento pero yo permanezco enraizado en  presente. Pues pasado, presente y futuro, en bloque se han dado. No fuerzo a la mente a querer estar dónde no estoy ni ser quien no soy, pues al no hacerlo, sientes la energía inadvertida que emana del no esfuerzo; en el fluir de los corazones, sabes que tu latido es el latido del universo. Cuando estás ahí… no necesitas ningún rumbo de actuación, pues surge la corriente espontanea del sentimiento en medio del albur, mostrándose y desapareciendo pero llegando al acontecimiento único de no sentirse separado del amor. Todos los sentimientos fluyen en mí, pues no son indisciplinados y, también sé que la existencia fluye a través de ellos mostrándose el camino ineludible de su amor por mí. Jamás intento retener lo positivo y rechazar lo negativo (estar divido esquizofrenia)  pues sé, que entre calor y frío, mi corazón se auto regula mostrándome la calidez. Ahora viviendo sin conflictos la experiencia cósmica se ha mostrado, pues no hay diferencia entre lo que haces y lo que ocurre: la voluntad y lo involuntario, pues ambas partes se diluyen. Por eso, jamás intento “mejorarme”, pues tampoco hay diferencia entre el gobernador y lo gobernado, pues ambos al fusionarse están en “el surgimiento mutuo” y mi relación con la Naturaleza es sentida en armonía o simbiosis en modelos que no pueden existir unos sin los otros. Pues sé, que cuando intento mejorarme, el conflicto entre mejorador y mejorado acaban estrangulándose  y te pones a ti mismo en peligro. Las cosas no van en línea, no es una realidad punteada, si no en círculo que al cerrarse se complementa en sí mismo en la armonía de los contrarios: pues mi círculo más tu círculo están unidos ad infinitum. Me gusta la rosa, pero comprendo que sin las espinas no se hubiera formado, así no me divido ni divido la existencia, si no que experimento como un todo orgánico. Y, sé, que mi modo particular e inédito está imitando mutuamente el modo particular e inédito del universo: ¿acaso no soy un fractal de la existencia, que es la parte imitando el todo? Para que lo entiendas, observa un bróquil o una coliflor o un holograma y verás que se reproducen inequívocamente las mismas formas. ¿No fue Leonardo el que sostuvo que la parte se une al todo para evitar su imperfección? Y, convengo con Spinoza: “Siempre que una cosa esté de acuerdo con tu naturaleza es necesariamente buena”. Entonces simplemente he de seguir mi naturaleza (ecología) y no forzarla, pues cuando fuerzo las situaciones, todas las alternativas que se presentan están prohibidas, pues haga lo que haga no encuentro salida porque quedo atrapado en la doble ligazón: culpable de mi situación. Esta es la trampa de los fiscales cuando preguntan al acusado en un juicio: “¿Dejó usted de pegar a su mujer? Responda si o no”. Si responde sí, es que la pegaba, y si responde no, es que la seguía pegando. Así te encuentras tú cuando te juzgas. ¿Quién eres? ¿El juez (ego), el delito (no ser tú mismo) o el culpable (los remordimientos) y, no paras ahí, llevas dentro la cárcel donde pagas la osadía de no ser tú mismo, no te queda más remedio que intentar la jugada desesperada de confiar. Cuando ello ocurre, la existencia te recibe con un caudal de energía amorosa que muestra al enamorado en brazos del amor. Hablando de confianza, recuerdo que debía tener 11 o 12 años y vivía  en un pueblecito de la Sierra de Gredos. Teníamos ovejas, y cuando estas parían, se quedaban separadas del resto rebaño y yo las llevaba a pastar a la montaña. Un día me encontraba a tres kilómetros del pueblo y, sobre la montaña descendió una intensa niebla que apenas me dejaba ver más allá de dos metros. En un principio no sabía qué hacer, me quedé sentado entregándome a lo que me sucedía y, al hacerlo, mi perrita “Loni” se quedó mirándome como si supiera lo que me estaba pasando. Sus ojos profundos me transmitieron tanta paz y confianza que esperé a la hora del regreso. Puse las ovejas por delante y  la perrita a mi lado y ellas solas me trajeron a casa. La perrita, las ovejas, yo y toda la existencia éramos un solo suceder y un solo acontecer. 

Marina Aguirre


Señero

La magia esta en sus manos,
de eso estoy segura.
Nada me puede sacar el placer,
de mirarlo y admirarlo.
Mis ojos se deslumbran,
recorriendo su figura.
Sus gestos transmiten paz,
mientras se divierte entre armonías.
Cierra sus ojos y yo cierro los míos,
y en un instante escuchamos lo mismo.
Instante suyo,
quien sabrá cuando.
Instante mio ahora,
para apoderarse de mis manos.
Pudo ser tanto un momento,
para no dejar de recordarlo.
Pude haberlo visto tan bello,
que me sigo hipnotizando.
La fantasía puede crear tanto,
que en este momento me esta mirando.

Carlos Dos Santos Daniel


Oscar Eduardo Flores


AMOR AL AIRE

No entiendo tu actitud de querer,
que tu sentir más bello del alma
y expresado por tu corazón…
se evapore,
cuando tu palpitar desbordado,
inunda mi sentir profundo con tu fuego,
llevándome a lo más sublime de nuestro amor.
Y al desbordarme en sensual delirio,
eres tú,
la que hace que mi cuerpo anhelante,
pida más de ti.
Cuando me entregas en mis brazos,
tu suave tentadora y desnuda piel,
siempre insinuante ante mí,
eres esa fulgurante, hermosa y bella,
como arrancada del jardín del Edén,
entregándome todo lo que ansío hacer,
de ti.
¿Por qué?
Entonces dejar escapar,
eso que tus labios deseosos quieren recibir,
tomar y dar,
entregar tu flor erguida que se ofrece,
a mi pináculo penetrado en ti,
esperando la gota,
que desate el torrente de música perdida,
en estertores, gemidos y gritos de placer.
¿Por qué?
Dejar que se evapore,
todo esto que sigue siendo noche,
y que no dejamos aparecer la mañana,
porque ella nos dirá, el idilio para ustedes…
¡Ya se terminó!
Entonces:
¿Por qué quieres dejar escapar todo esto,
cuando te sientes amada… en los brazos del amor?

martes, 20 de agosto de 2013

María Del Carmen Pedrozo

CRISTALES

Mis lágrimas adornan
el retrato de mi vida.
Acompañan mi emoción,
mi tristeza y mis alegrías.

Son cristales muy valiosos
y en cada una de ellas
un sentimiento divino.
Son parte de mi
cuando el corazón da riendas 
suelta a mis sentimientos.
No esperan lugar ni momento.
Solo desbordan dando a entender
que situación representan.

No puedo evitar
cuando el corazón palpita
y se agita...
La respiración se vuelve aguda
y los rasgos de mi cara,no disimulan
mi boca queda muda.
Tengo mil palabras y no puedo sacar.
Un desorden en mi mente
que no puedo expresar.

Es ahí cuando mis lágrimas
suavemente mojan mi perfil,
acompañan en mi vida,
mi tristeza y todo mi sentir.