lunes, 30 de septiembre de 2013

María de Lourdes Casanova


HÁGASE AQUÍ LA VOLUNTAD DE DIOS.


Me duele tu ausencia amor,
en verdad me duele
tú me acostumbraste a vivir por tí
tú me acostumbrarte a mirar tu cara 
y a escuchar tu voz,
y ahora sin ti y a la distancia 
es muy fuerte el dolor.

Se que tu vida y la mía son distantes
se que prometí no llorar, pero ... 
estoy mal y no puedo continuar.

Me empeñé en entrar en tu vida 
y parecía que lo iba a lograr,
ilusa yo tengo el alma herida 
y me lastimé sola, perdón por favor.


Sigue amor adelante con tu vida 
que el tiempo y la distancia volverán 
ha apaciguar este amor.

Lograré volver a vivir sin verte,
lograré volver a vivir sin ti
y ahora con mayor razón que estás tan lejos 
y no el Km sino en que yo quiero verte y hablarte y tú no
gracias mil por existir mi vida.

Encontrarte me volvió a la vida
y se que estoy viva aun por este dolor
me duele el alma porque yo quería
ser para siempre tu amor
pero....

Sea lo que más convenga, 
hágase aquí la voluntad de Dios.

De todas formas, no te pierdas
me encantará saber que haces y como va tu vida, 
me encantará saber que eres feliz mi amor.

Locarve Tea


REGRESÓ DEMASIADO TARDE

Llegó una tarde triste y lluviosa,
lo hizo inesperadamente y sin aviso,
sucedió después de muchos años de ausencia, 
al verlo me sorprendí, no lo reconocí.

Su carita bonita... la que me cautivó,
no era la misma estaba marchita, 
de ella ni rastro quedó,
la vida que llevó la consumió.

Sus ojos bellos color cielo que con tanta dulzura
un día me miraron y me enamoraron ,
habían perdido su ternura y su hermosura,
de ellos ni huella quedaron.

Sus labios carnosos, sensuales y rojos,
que tantas veces me besaron
y hasta la locura me llevaron,
estaban secos se habían marchitado.

Su aspecto ya no era el mismo, era nefasto,
era distinto, era extraño, era otro ser,
me costó reconocerlo, me llevó un rato,
traía el corazón y el alma a punto de desfallecer.

Olía a tristeza, a soledad, a abandono,
la vida desenfrenada, loca y bohemia que llevó,
temprano factura le pasó,
mi corazón que un día lo amó, pena de él sintió.

Lo invité a pasar...nos sentamos y hablamos,
entre café y café , nuestra historia recordamos,
pero eso ya era pasado, el mundo había girado
y de nuestro amor ya nada había quedado.

Caía la noche cuando se despidió,
esbozó una sonrisa, besó mi frente y se marchó,
lo vi partir sin moverme del sitio...impávida y triste,
ese que regresó, no era el hombre que amé yo. 

Gabriel Aviles

Zig Zag
Zig Zag
Hilvano retazos de versos
Zig 
Zag
Las putas arman su revuelta
Mientras un jodido poema
Embiste la ciudad de mi nfancia
Zig Zag
Las palabras se deshilachan
Conforme el telar
Que los pordioseros corroen
Con el Zig Zag
De mi muerte en adulterio.

Oscar Patricio Novoa


MIEDO A PERDERTE

En las noches me atormento 
Tan solo con la idea de perderte
Mi pensamiento no me deja en paz
Veo fantasmas en todo momento
Por que llegue, así a quererte
Y hoy sufro, pensando que te vas.

El miedo a perderte me desgasta
Me destroza fuertemente la piel 
Me acorrala y me devasta
Yo, que vivo alimentado de la miel
De tus únicos y deliciosos besos 
Como podría, resignarme a no verte.

La sola idea de perderte
Alborota las fibras de mi corazón 
El sentimiento se apodera de mí ser
Al pensar que se apague esta pasión
Pero únicamente son temores
Infundados, sin sentido y sin razón
Porque siempre no vamos a querer.

Edelmira Soria

PERDIDO ENTRE TU EGO. 

En gustos se rompen generos
A mi te gusta el mar
A ti me gusta el decierto. 

Yo te digo blanco
Tu prefieres el negro. 

Yo escalo montañas
Tu obsecion
patinaje sobre hielo. 

Tu prefieres pelo corto
Yo enamorada
De los largos cabellos. 

Tu me acaricias con la mirada
Yo te como a besos. 

Tu mi eterno amor
Yo tu pasa tiempo. 

Yo deceando tu calor
Y tú ! 
tu perdido entre tu ego. 

Sandra Méndez


TERTULIA 

Reunión llena de placer
recuerdos del tiempo
adolescencia que se fue
traen regalos atesorados
alegres remembranzas
sorpresas y pesares
nostalgias aposentadas 
efemérides adormiladas
tiempo que transcurrieron
cual segundos.
Presente que se viven 
en complacencia
corazones ya realizados.

Comentarios de épocas existidas
salen a la luz
para deleite del oído
sorpresas de lecciones 
que la vida a permitido
momentos placenteros
transcurso del destino.

Nancy Mejía

LA REALIDAD DE UN SUEÑO

Muchos sueños había dibujado en el lienzo de de su vida. Una obra de ilusiones que muchas veces no le permitieron dormir y ante el acoso de sus anhelos, solamente podía pensar en algo nuevo que soñar.

Era un soñador incontrolable, tal parecía que más dormido que despierto, habitaba en este mundo frío de realidades, al que se negaba pertenecer...Por eso siempre acudía a la demencia de sus actos superiores, criticados e incomprendidos por los humanos de extremidades largas, cinco dedos y cerebro reducido.

Él no tenia brazos, tenía alas...y cada una de ellas brillaba en hermosa psicoldelia de colores inexistentes, absurdos y desconocidos en la imaginación de cualquier mortal.

Era un ser diferente, de esos que aunque carguen la cruz a cuestas y lleven anudadas sus manos con mil cadenas, siempre serán libres, por que vuelan en su propio mundo sin barreras, sin fronteras y sin limitaciones que aten al paradigma de los obstáculos.

Así pasó los años de infancia y sin egoísmo compartió con su gran amigo imaginario, las pocas propiedades avaluadas en un trompo de madera gastado, una hermosa pelota de papel y cuatro canicas.

Más adelante fue joven y amo a la chica promiscua que en la carrera por ser más que adolescente, entregó con prisa sus besos, más a él nunca lo besó.

Ya hecho hombre obtuvo las llaves de la realidad, pero nunca las usó para escapar de ese mundo de sueños al que llamó destino. Las puertas se abrieron, pero ante la libertad de elegir, el prefirió soñar que vivir.

Es por ello que aún después de su muerte, seguirá soñando y vivirá eternamente en ese mundo maravilloso que él llama FELICIDAD.

Danilo Zárate Pacheco


Elefante

No sé si puedo arriesgarme
mientras más fichas mueva
el poder iconoclasta se expandirá
dejando detrás peones caídos

Si por razón fuera
que todo haya perecido
sería lo correcto
pero la otredad está frente a mí.

Más de un puñado de sueños
los bolsillos cargados de monedas
todo lo que se mueve
a la vera de los deseos estropeados
incauto resuena mientras marcha raudo
en tanto su paso recorre cuadros blancos y negros

Atrás la irrelevancia del camino andado
el surco hondo del calor lejano
un cuerda guarda el recorrido
allá queda lo que fuimos.

Matias Berrondo

Concepción del sueño

Me quedo en tu mano, me apaga
este final
y crece
tu cara en la luna
es un desierto
que voy a llenar.

Los gatos marcan las paredes de la noche.
También podés dormir sin pensamientos.
No soy dios, no creo en su paisaje;
nado sin mensaje en territorio antiguo.

Todo lo que aprendí
cae de mis sueños,
son hojas sueltas.
Me dijiste abrir la puerta
para dejarme pasar
defender la piel de un hombre nuevo
con un alma nueva,
vengo del rayo que deslumbró el mar
siete mil años
perdido
y encontrado.

La madrugada se dobló sobre mi cuerpo, cerró
la tapa del libro negro. Ya puedo
dejar de escribir;
puedo empezar
a bailar
con tu sueño.

José Carlos Valverde Sánchez


“Fotografía Desenfocada” (Prólogo)

Y así sucedió todo, tal como él lo propuso. No dejó un fleco de su historia sin escribir, sin mencionar, sin dibujar. El flash de su cámara se encendería por última vez, quería llevarse aquel recuerdo, necesitaba presenciar su propia vida. ¡Y vaya si lo consiguió…!

El fotograma de su existencia quedó anclado en el último espacio que proyectaba la lúgubre y tenue luz de la sala, su cámara yacía inmortal sobre la fría y despreciable tapa del ataúd.  Era la última vez, y ellas lo sabían…

La luz tronó con sigilo, como un relámpago silencioso, una fotografía quedó guardada en el ínfimo rincón de la nostalgia, entre llantos y desesperanzas Francisca se acercó con firmeza al féretro para recoger la cámara.

-Desenfocada, ha salido desenfocada.

-Prueba de nuevo, quizás no la he configurado correctamente –contestó Elena.

-No, ya no me quedan fuerzas, falta poco para el amanecer, quiero acabar con todo esto cuanto antes, no…

-¿Y no cumplir el último deseo de papá? No, me niego a vivir con ese remordimiento. –interrumpió.

-¿Remordimiento? Hija mía, ¡tu padre nos engañó! ¿Qué clase de remordimientos crees que debo tener en cuenta? ¿Una estúpida foto? ¿Para qué? –Contestó limpiándose las lágrimas.

-Mamá, al menos intentémoslo por última vez… por favor, solo una vez más.

Elena se levantó taciturna del sofá de la habitación.  Agarró con fuerza las manos de su madre, la miró fijamente durante unos segundos y la abrazó con todo el amor de su corazón.

-Papá cometió un error, pero su marcha nos duele a todos, ha sido un buen padre, siempre fue un gran padre… ¿Le sigues amando verdad? –Susurró al oído.

Francisca agachó ruborizada la cabeza, mientras secaba nuevamente sus lágrimas miró con disimulo hacia la puerta de entrada. De repente una sombra acaparó su mirada, nerviosa se frotó rápidamente los ojos con el fin de recuperar la visión.

-Buenos días Francisca, buenos días señorita García…

-… Buenos días –contestó desorientada Elena.

-¿Quién es usted? –Preguntó Francisca.

-Soy el padre Darío, amigo y fiel confidente de José María García…

-Usted viene a dar la…

-No, no vengo a realizar la ceremonia  -interrumpió-. Lo que vengo a contaros no aparece en la Biblia, ni en ningún otro libro sagrado, vengo a contaros la verdad sobre José María…

-¿La verdad? ¿Qué clase de verdad? ¿Se refiere usted al verdadero camino hacia el señor? ¿A la purificación?

-Para nada señorita García, vengo…

-Elena padre, mi hija se llama Elena.

-Está bien, Elena… ¿Quieren ustedes saber la verdad? La verdadera historia de José María García Romero.

-Pero… ¿qué sabe usted sobre mi marido? Nunca lo he visto, ¿Qué quiere hacernos ver que no sepamos? Usted no sabe nada sobre nuestras vidas. ¿No vendrá a contarnos las típicas batallitas de la mili? Por el amor de Dios…

-Es cierto, jamás nos hemos visto, usted no sabe nada sobre mi vida ni yo tampoco de la suya, pero le diré una cosa… No es necesario que haga una segunda fotografía, él la quería desenfocada…

Sandra Méndez


COLERA 

Venganza que socava el alma
celos que laceran y lastiman
penetrando en lo profundo 
de la melancolía
envenenando todo a su paso 
singular destreza 
dolor incalculable 
que carcome la vida
sin comprender 
que es una batalla 
agonía de la ignominia.

Este sufrimiento
alejado debe ser
sin dar cabida a la desolación
de lo que un día se amo.

Dolor que destila su amargura 
quiere satisfacerse con la venganza
aquel a quien 
se le confirió el querer
con pasión y tesón.

El corazón no debe empañar
lo que un día prodigo 
dañando toda el alma sin razón.

Librarse de este tormento
sin guardar rencor
forma de salir airosa 
esperanza de encontrar 
entre los anhelos y las quimeras
el verdadero amor.

AmRe


Fausto Antonio Aybar.


SONÁMBULOS 

No importa dónde y cómo.
En el parque, las oficinas, al cruzar la raya transversal de la calle, al volante, en el ómnibus. Ya no utilizamos la boca para hablar, es tiempo dactilar, tenemos sobrenombres, distorsionamos el lenguaje, la memoria RAM evoluciona, el GB nos consume, somos sonámbulos, montones de huesos hacia un abismo de hologramas. Y despierto, y despertamos.
Somos esclavos, títeres presumiendo libertad.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Oscar Patricio Novoa

NUESTRO PRIMER ENCUENTRO

Cuanto había soñado
El mágico momento 
Que estaba a punto de venir
Era mi deseo mas anhelado
Mi motivo fundamental de vivir.

El primer encuentro al amor
Que al fin iba a conocer
Mi ilusión más divina 
La dueña de todo mi querer 
Por la que pude, vencer al dolor.

Mis piernas temblaban
Mi corazón palpitaba muy fuerte
Tu alma y la mía se amaban
Desde hace mucho tiempo atrás
Y por fin, llego el día de verte.

Pensar, que te busque entre la gente
Y no te podía encontrar
De pronto, el destello de tus ojos
Me hizo ver que estabas presente
Corrí hacia ti y te levante en mis brazos
Sin reprimir el impulso, de tu boca besar.

Humberto Dib


Leña

Cuando esta mañana pasé por el parque, vi que el plátano -debajo del cual suelo sentarme a leer- estaba caído, seguramente la tormenta de anoche lo había derribado. Me detuve porque sentí que estaba delante de un crimen perpetrado por algún asesino forestal, o algo así, pues la policía había colocado unas cintas rojas y blancas para circunscribirlo y no permitir que nadie se acercara. Ni siquiera yo.

Un Peugeot 208 que circulaba a excesiva velocidad se metió en el Banco Francés de Olivos, haciendo añicos la vidriera y parte del frente del edificio. En su carrera irreflexiva arrastró cuatro cajeros electrónicos, dos mostradores y tres escritorios, y dejó una gran cantidad de sillas y ordenadores destrozados, pero por suerte no lastimó a ninguno de los empleados que trabajan en esa sucursal. El vehículo se detuvo a (exactos) diez centímetros de una señora algo mayor que estaba haciendo la fila para pagar la cuadragésimo sexta cuota de la hipoteca de su vivienda. Debido al estruendo, la mujer dio un saltito hacia atrás y quedó justo debajo de un rayo de sol que se colaba por la ventana de una pared lateral. A ella el accidente no le pareció grave sino algo beneficioso, pues aprovechó el calor del Astro Rey para secarse el cabello. Es que todavía lo tenía húmedo porque había salido demasiado apurada de su casa y ahora estaba con miedo de contraer la gripe A.

Verlo así -vencido, inerme, tumbado- me pareció una escena devastadora. Pero más sobrecogedor fue cuando vinieron unos hombres de la municipalidad y comenzaron a partirlo con esas horribles hachas. Me pregunté para qué demonios se repite aquel embuste del árbol caído si jamás nadie acompaña la palabra con la acción.

María de Lourdes Casanova

LO QUE AMO DE TI

Soy feliz al verte amor 
tan solo con verte soy feliz
amo tu mirada 
y tu sonrisa sin fin
amo tus palabras
a si no sean para mi

Amo la distancia que te tiene aquí
tan cerca de mi vida,
tan cerca de mi alma,
tan cerca de mi historia 
que contigo la empiezo a escribir.

Amo tus miradas amor
nuestro amor de sonrisas, 
nuestro amor sin palabras
nuestro amor a distancia
nuestro amor con principio
y ojalá sin fin.

Carlos Dos Santos Daniel


Sandra Méndez


VIAJE DE LA CONCIENCIA 

Apreciación del alma envanecida
evadiendo cada día
la agonía de aquel dolor
infringido sin la menor compasión.

Tomando todo lo necesario
forjando en cada mañana
el orgullo que levanta
la superación del alma
pasando siglos y milenios
donde la complacencia 
caminara placida en la eternidad.

Listado de satisfacciones vividas
donde no se comprendía
magnitud de lo vivido
aquellos que la percibían 
siendo aquel mundo distante.

Sorpresa de entender
mundos diferentes
en cada despertar
siendo el desconcierto
preludio de la incomprensión
y el gozo de la nueva percepción
intentando tener
cada uno de los elementos.

Necesidad de vislumbrar
aquella adaptación del día, día
quedando la gallardía
del alma que navega
esperanza de deleite
prodigando todo lo acariciado
anhelando solo amar.

Oscar Eduardo Flores Sánchez


AMOR MUERTO EN PRIMAVERA

El tiempo se diluyó, 
No es posible que atienda,
Tus intentos de disculpas,
No entiendo tus ganas de hablar.

En la cristalina mañana,
Que el Sol no brilló,
En el verde jardín primaveral…
Se secaron los blancos jazmines.

Todos mis fuertes reconcomios,
Nacidos para ti, murieron,
Tu regreso, no lo comprendo,
Tú, tu misma borraste el camino.

No advertiste que llegabas,
Por senderos de nieve y tinieblas;
Donde tus huellas fueron felices,
No queda un solo rincón iluminado.

Nadie para escucharte y responderte,
Por favor, no vuelvas, no insistas,
Donde fue tu adorada hornacina,
Hoy es un cúmulo de torres caídas.

A mi lado solo existe mi alma,
Que el Señor sabe porque no se va,
Ya que la historia se tumba mutilada,
Y deja que mi solitaria congoja, 
Termine mi suspirada presencia.

Todos los anhelos que te galantearon,
En las montañas del querer,
Y a las sombras te esperaron,
Vieron que en la esquina del camino
No volverían a verte, girar a mí.

Las raíces de la desesperanza,
Que tú misma alimentaste,
Con un “todavía”, que fue “nunca”
Ahogaron mi lacerado,
Subyugado, corazón enamorado.

Y con la esperanza en ruinas,
Se alejaron y se escondieron,
Por eso, es inútil que retornes,
Es infecundo que los llames.

Todos mis sueños desnudados
Los cubre mi sábana negra,
Bordada con pétalos secos,
De flores… en primavera.

Sandra Méndez


COMPRENDER

El corazón llora su dolor
entendiendo que debe doblegarse
ante el adiós
grito de la razón
para alejarse de este amor.

Todo fue entregado
con tal emoción
en la espera que tu alma brillara 
con tal regalo de amor.

Triste fue comprender
que tal presente 
no se pudo apreciar
en su grandiosa majestuosidad
no lo supiste aquilatar.

Se esta desgarrando el corazón
que quiere gritar su pesar
no existe consuelo para la pasión
la locura es el suplicio 
que tiene que andar.

martes, 24 de septiembre de 2013

Maria M. Stanganello


MAMI ...TUS MANOS 


(un poema algo viejito)

Pienso en todas las soledades
en que ya no te tengo,
traigo tu mano a mi frente
buscando fiebre,
entre jarabes ...paños fríos
y tu suavidad de repente ,
aminorando cualquier tristeza...
Pienso en todas las veredas
donde mis primeros pasos
no podrían haber prosperado
sin tu mano;
cuando tomarla era sentirme
con seguridad de seres celestiales...
Pienso en que todo acto
(ahora mecánico),
llegó desde tu tiempo,
de tu paciencia
tu mirada cerquita de la mía, 
tus noches entrecortadas
entre nana y nana,
entre canciones y cuentos a viva voz
cuando el miedo desafiaba..
Pienso ...mientras me hago trampa
para no pensarte,
para ponerle un paño negro
a este rincón de tiempo,
donde no te veo,
no llego
donde no dejo de enrojecer mi voz
con mis ojos por el suelo
Y siento por todo este cuerpo,
que por ese entonces
se mantenía aferrado
a un cordón umbilical hasta el cielo,
hasta nuestros cotidianos diálogos
que hoy tan callados,
me causan monólogos
para no perderte del todo,
para decifrarte en este ausente,
tan prolijo ...tan organizado
que apenas puedo llorarlo....
apenas quiero cerrarlo
sin hacer síntesis,
a tus generosas manos
y al vínculo
que hoy ,
aunque digan que el tiempo todo lo cura
me sigue dando debilidad,
desorden emocional,
sequías ...tornados
y todas las flores posibles
para entregar en mano
a estos recuerdos
que la mente niega
y los sentimientos desparraman(...)

Mirta Monica Roncarolo

NADIE PREGUNTO

Imagina un feto no querido
Imagina el dolor de saberse no querido
Imagina ni bien nacido
Recorriendo brazos desconocidos
Recorriendo cunas sin amor
Sin calor, ni olor conocidos
Sin caras, sonrisas, abrazos

Conociendo un pecho sin leche
Un padre con una ternura
Tímida en la mirada

Nadie le preguntó si quería ser adoptado
Nadie le pregunto si quería saberlo
Nadie le preguntó si quería
Ser el hijo de una señora  u  otra
Nadie  le preguntó si quería  esa realidad

Nancy Mejía

LOS PRESOS

Entre las paredes de un castillo viejo
casi agonizantes habitan los presos,
miradas perdidas, pasos en silencio,
sin la luz del cielo que acobije el lecho.

rejas y paredes, llantos y lamentos,
guardias enojados, dominan sus sueños
pasan tardes , días, años de tormento
pagando la pena de un mal pensamiento.

Sombras que se mueven y corren muy lejos
salen de sus sombras de hojas de cuaderno
donde con apuntes de su diario entierro
añoran el aire y un trozo de cielo.

Cansadas sus almas de salir corriendo
sin que el cuerpo quieto las siga en silencio,
regresaron frías, faltas de recuerdos
yaciendo en un claustro de pobres internos.

Llega la visita, de un domingo nuevo
muchos olvidados ven ladrar a un perro
muere la esperanza , muere en vida el preso
vuelven en silencio al castillo viejo.

Es malo el pecado que lleva al encierro,
mala la condena que castiga el hecho,
mala la ignorancia de olvidar al preso,
mala la conciencia de matar un sueño. 

Flavia Lorena Alderete


Poema XX…

Hay un futuro imperfecto
tan hambriento de un nosotros
y esos verbos en pasivo
socavando el intelecto.
Hay un mañana aún lejano
tan sediento de un nosotros
y esos besos inactivos
pretenciosos de antemano.
Hay un después demorado
tan deseoso de un nosotros
y esas caricias suspendidas
en el tacto aletargado.
Y en ese capítulo siguiente
tú y yo somos nosotros
sin tácitos ni indefinidos
dos que se aman finalmente.

Danilo Zárate Pacheco

En tu lengua. En tu palabra

Perdoname si alguna vez fui insolenteme
parece que es momento de decirte
muero por despertar en tu boca

es que me encanta

No sé si será el encanto de tu pie
ly sabor de tu saliva
o la patología que me acecha
lo que me lleva a querer poseerla

Quizás caiga en un absurdo
pero no dejo de mirarla
es que tus labios
carnosos
emanan un aire demencial
cuando se abren
y se mueven
ya ni siquiera puedo pensarlos como piel
en ellos residen todos los besos que deseo

Detrás se expanden un sinfín de dientes
[entre las encías rosadas estallan mis pretensiones]
anhelo arranques mi carne y mastiques mi alma
dibujando el algoritmo de tu mandíbula

Al final está lo más inspirador: tu lengua
que le da sabor a tu gusto

en tu lengua
anidantodas las palabras
que
quiero escuchar,
oír conceptos
que deglutiste
que soñaron en tu vientre
que ahogaron sentires.

Fausto Antonio Aybar

TARDE DE PERRO

Venia volando la esponja, no se de que latitud, el detergente atrapa desenfrenadas palabras en sus burbujas; se estalla contra el cristal. Nadie se da por enterado.
El calor hace explosionar el radiador, una pausa en la música.
El locutor informa:
que el indice per-capital de vida esta disminuyendo, que la enfermedad pos- modernista es, el estrés.
Coñ.....
No joda, el cristal esta rayado.

Modesto Iván Zepeda Jr


Nos Besamos

Te beso, me besas, nos besamos. Tu lengua, mi lengua y tus labios amagando los míos, enjugando mi boca con tu dulce saliva. Te toco, me tocas y nos tocamos, nos acariciamos de cien maneras y en varias partes del mundo de nuestras sudadas pieles. Jadeas, jadeo y jadeamos, nos entregamos rápido, muy rápido, sin disimulo, si no con determinación y hacia un punto común final. Me adentro, me muerdes y nos hacemos uno sólo, tu cavidad musculosa cubierta con sus paredes de aguas tibias me lleva de la mano al paraíso de tu anatomía, me atrapa en el cenote subterráneo de tu ser. Te amo, me amas y nos amamos, más allá de la razón, detrás de la luna y enseguida del sol...allá donde nacen los sueños y las fantasías, donde serás perpetua,
Donde seré perpetuo, donde seremos eternos. 

Sandra Méndez


BESOS DESNUDOS

Besos desnudos
que se entregan
en la cadencia sutil 
titilando entre las emociones
renuncia completa y excelsa. 

Beso desnudo
gritando el querer
sin temor 
a lo que pueda suceder.

Beso desnudo
pretende despertar
entre aquellas sabanas
de seda y amor en esplendor.

Besos desnudos
que añoran traspasar
aquellos ojos soñados
por amarle una vez más.

Modesto Iván Zepeda Jr


Promesas De Humo

Todavía recuerdo el día que te fuiste, hasta la hora tengo grabada. Te fuiste sin yo saber por que, sin yo poder comprender. Te marchaste dejando atrás promesas de humo, dejando nuestras lagrimas y dolor, promesas que tal vez pretendías cumplir, más nunca lo hiciste. Te alejaste y no sólo eso, si no que te llevaste nuestra tranquilidad de niños. Prometiste llamar por teléfono todos los días más nunca lo hiciste. Nos aseguraste que nos visitarías seguido, más nunca nos visitaste. Te apartaste dejando atrás la responsabilidad de mi hermano menor, la enmienda de ser fuerte para el, de no doblegar mi espíritu de niño por el, padre mío. Te fuiste y al tiempo encontraste remplazo para nosotros, nueva descendencia, pero nosotros nunca te pudimos reemplazar, muchos menos olvidar. 

Oscar Eduardo Flores

MI BELLO PRIMER AMOR

Aquella noche de verano de eventual ida al baile,
rememoro que te conocí, y te revelaste tan diáfana,
que eche de ver, que tú eras a secas para mí profesar,
y al conato de mi sentir, quise saber si tu sentir me admitía,
no tardé en evidenciar y de inmediato supe que hallé el erario.
Mi funcionar fue más resuelto que mi mente y… te concedí mi corazón,
todavía me faltaba lo mejor del encuentro, del noviciado del sentir,
conocer que contigo me instruiría en el significado del vocablo, “amor”,
a la par debo dar la razón y gratificar que mi encuentro contigo aprendí,
que el amor no sólo es regocijo, también es dolencia y que todo ello es lindo,
si, es lindo, es sublime, es pulcro, cuando es puro y franco.
Cuando me cultivé todo eso, supe que el amor, es un grado de la vida pasmosa,
se educa a estar positivo, que la placidez tiene muchos caminos,
que siempre una salida se localiza, eso es lo que tú me das, amor en vida.
Esas sonrisas habituales en cualquier soplo y lugar, que es notoria,
en mi rostro como una clave de sol al inicio de cada manifestación,
es gracias, a que con tu paleta de colores, has sabido dibujarla.
Tengo que declarar ante todos, que te amo, porque tú, cincelaste en mi alma.
ese asombroso verbo, amén que es mi primera vez, de la inclusión,
de esa palabra en mis sentires, llevándome a verla tan hermosa,
como el fruto de ese árbol, que siempre llega, luego de florecer y no falla,
igual yo responderé, como los pétalos de la rosa roja, que es roja de vida.
Puedo asegurar, que todo ese amor que sentimos, es como ese árbol,
como esa flor que tú, misma elegiste, para el aroma de nuestro amor.
Nuestro amor, nuestro amor sin vacilaciones, sin reglas deficientes,
si lleno del color de la admiración, de la adoración, que me lleva,
al agradecimiento eterno, por ser mi primer amor, o mejor dicho:
“mi primer… buen amor”

Ignacio M. Pis Diez Pelitti


Sola

No seducía. Ni un gesto, ni una palabra, ni un roce o una caricia. No seducía con la mirada, no era sensual. Prefería pensar que eso era de “chica fácil”. Se reprimía.



Se reprimía y no sólo en su sexualidad o al momento del sexo. Era igual para todo. Prefería poner la culpa en otros, en esos que según ella no se daban cuenta de lo que ella valía. Quería el premio sin haber apostado, ganar sin haber competido; y ser la incomprendida era el rol que mejor le quedaba actuar. Se equivocaba.

Se equivocaba y no salía a la vida. No jugaba a nada, no se jugaba en nada. Pensaba que el problema era los otros que no la querían. Pero era ella, sí, era ella la que no se quería ni un poco, la que no se amaba. Le gustaba decir y gritar que era víctima de una vida injusta: de una madre así, de un padre asá; de un barrio, de un entorno, de una Sociedad difíciles; de un mundo cruel, injusto, despiadado y todo lo demás, que no le permitían ser feliz, que no la dejaban ser. Pero nadie le decía ni le hacía peores cosas, que ella misma cada vez que se paraba frente al espejo, o cada noche cuando el insomnio la venía a visitar con palabras auto- destructivas, con insultos y recriminaciones que estaban tan  lejos de la realidad como que estaban sólo en su mente. Era inteligente, capaz, instruida, si se quiere. Pero no se valoraba.

No se valoraba y entonces salía a la calle ya mal parada, proyectando en los otros los mismos sentimientos negativos y oscuros que ella tenía de sí misma. Ponía en la mente y en la boca de los otros, pensamientos y palabras jamás proferidas ni pensadas por nadie. Y creía que tenía razón, se creía sus mentiras por no aceptar simplemente que sentía miedo. Miedo a vivir, miedo a buscar ayuda. Miedo. Y lloraba.

Lloraba sola, lloraba acompañada, lloraba desconsoladamente y también mudamente. Y cada lágrima que derramaba era un granito más que se iba desmoronando en su auto- estima. Y terminó por odiarse. Por odiar a todo y a todos. Y en un momento toda ella llegó a ser sólo odio.

Fue sólo odio y soledad. Se fue quedando sola por temor a quedarse sola, triste por temor a la tristeza, y sintiéndose nadie por su obsesión por ser amada y reconocida.

Se reprimía, se equivocaba, no se valoraba y lloraba. Y así como sola vivió y sola se castigó, sola se fue quedando y sola se fue muriendo...

María de Lourdes Casanova


NECESITO.


El tiempo que transcurre desde que te vi,
cada día es más extenso y se hace sin fin,
el tiempo que te pienso y te espero,
es tan largo que no puedo seguir


Necesito mirarte,
necesito escuchar tu voz
necesito apreciar tus cambios 
y darte un abrazo 
y de manos u fuerte apretón.


Necesito verte, 
necesito escuchar tu voz,
aunque he prometido y lo intento
no nublar con mis problemas la razón.


El tiempo pasa y sigo sin verte
aunque se que estás muy cerca de mi,


¡ Cuántas veces mis deseos e contenido
de salir corriendo a tu encuentro
pero sigo en esta distancia, 
permitiendo que el tiempo 
nos tenga cada ves más lejos.